HÉCTOR SAÚL TÉLLEZ HERNÁNDEZ

Fue el pasado 5 de diciembre cuando Claudia Sheinbaum tomó protesta como Jefa de Gobierno de la Ciudad de México. Ya han pasado 5 meses, y para ese entonces la actual Jefa de Gobierno aseguró que se reiniciarían las reuniones del gabinete de gobierno para priorizar la seguridad, indicó también que se restituirían las 73 coordinaciones territoriales y los tres turnos en los 847 cuadrantes de la Ciudad, aseguró además que colaboraría con el gobierno federal en su estrategia de seguridad, y crearía además 16 direcciones generales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana que estarían en coordinación con las Alcaldías.

Para esos días, también la Jefa de Gobierno dio a conocer los puntos principales de su plan de seguridad para la CDMX, destacando que su estrategia de seguridad se encontraba basada primordialmente en los programas sociales del Gobierno Federal hacía los jóvenes -programa de jóvenes construyendo el futuro-; la creación de 300 centros comunitarios bajo el programa pilares; combate a las adiciones; la acción de desarme en colonias, barrios y pueblos; la presentación de una iniciativa que modificará la Constitución para obligar a una adecuada coordinación entre la Fiscalía General, la Secretaría de Seguridad Ciudadana y el Poder Judicial de la CDMX y por último la creación de 847 comités ciudadanos de seguridad en los cuadrantes en los que la Jefa de Gobierno ha dividido a la Ciudad de México para atender el problema de inseguridad que tanto lastima a los capitalinos. Hasta ahí el discurso iba bien. En resumidas cuentas, la Jefa de Gobierno prometía atender la inseguridad en muy corto plazo.

Sin embargo, después de más de 150 días de tomar el cargo, y a pesar de los esfuerzos de la Titular del Gobierno local por convencer a los habitantes de la Ciudad de México, de que su estrategia puede llegar a ser eficaz, lo cierto es que la percepción de los ciudadanos es de que la estrategia nada mas no cuaja, y así lo demostró una encuesta publicada por el periódico El Financiero en la que destaca que 7 de cada 10 personas señalaron que el principal problema de la capital es la inseguridad y el crimen, a esto la Jefa de Gobierno respondió que seguiría trabajando para reducir los índices de inseguridad, solo que los números por desgracia dicen otra cosa.

Lo anterior es así, si se toma en cuenta que la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en su vigésima tercera entrega, revela adicionalmente que en el primer trimestre de 2019, la percepción de inseguridad en la principales urbes volvió a crecer después de 3 trimestres seguidos de mostrar tendencia a la baja, para ubicarse en 74.6%, creciendo prácticamente 1 punto porcentual respecto al último trimestre de 2018 que ubico este índice de percepción en 73.7%.

De esta forma, la encuesta del INEGI no revela datos benévolos para el Gobierno de la Ciudad de México, pues la ENSU arroja un crecimiento en la percepción de inseguridad en la capital, al igual que en el resto del país, el índice había mostrado una tendencia a la baja, sin embargo en el primer trimestre de 2019 -ya bajo las riendas de Claudia Sheinbaum-, hay nuevamente un repunte en la percepción de inseguridad en la CDMX, ya que mientras en diciembre de 2018 el índice se ubicó en 82.6%, para marzo de 2019 este indicador creció 1.2 puntos porcentuales – 0,4% por arriba de la tendencia nacional-, para ubicarse en 83.8%, es decir, las personas que habitan la CDMX volvieron a resentir un crecimiento de inseguridad es la Ciudad durante los primeros 3 meses de este año. Mala noticia para la Jefa de Gobierno, datos que reflejan que algo no está funcionando y con solo ganas de trabajar y reuniones de gabinete no ha logrado dar tranquilidad a los capitalinos, la estrategia no parece estar dando resultados.

Para poner los puntos sobre las íes, analicemos más datos duros, ya han pasado mas de 150 días y los resultados no llegan, veamos, la propia Fiscalía General de la CDMX, para 2016 informó que se perpetuaron 153,328 delitos en la capital, para 2017 un total de 228,224 y cerramos 2018 con 255,268 delitos, como se ve, hay un marcado crecimiento de delitos, lo malo es que la tendencia no cede, ya veremos el cierre de 2019, pero el panorama para desgracia de los citadinos no es el mejor, ya que si comparamos el primer trimestre de 2018 contra el primer trimestre de 2019, encontramos un crecimiento de 4.56% del número total de delitos cometidos en uno y otro trimestre, ahora bien, para el primer trimestre de 2018 el total de delitos en la CDMX fue de 59,429 y para el primer trimestre de este año ya suman 62,141 delitos, lamentablemente el crecimiento de delitos sigue sin freno.

Los capitalinos han resentido el embate de la delincuencia y la percepción de la ineficiencia del gobierno es palpable, los delitos de alto impacto en la capital del país han venido creciendo, para el primer trimestre de 2018 los homicidios dolosos sumaban 281, ahora en el primer trimestre de 2019 los homicidios dolosos crecieron un 35.2% respecto al primer trimestre de 2018 para ubicarse en 380 homicidios, por otra parte hablando del delito robo a casa habitación con violencia durante el primer trimestre de 2018 se registraron 103 delitos de esta naturaleza y para el mismo trimestre de 2019 ascendieron a 203, es decir el doble prácticamente con 97% de crecimiento, el caso del delito de violación es dramático, pues durante el primer trimestre de 2018 se reportaron 58, pero para el primer trimestre de 2019 ya suman 279 violaciones, es decir un crecimiento alarmante de 381%, algo realmente preocupante, los delitos de secuestro y extorsión no se quedan atrás, pues de igual forma llevan tendencia a la alza, ya que según la base de datos abiertos del gobierno local en diciembre de 2018, se denunciaron 176 secuestros y tan solo para febrero de 2019 sumaron 253, para el delito de extorsión se registraron 206 en diciembre y para febrero de 2019 también se registro un aumento a 253 denuncias. De estos datos resalta que la delincuencia crece preocupantemente y son en las Alcaldías de Cuauhtémoc, Iztapalapa y Gustavo A. Madero donde más se recienten, ya que estas alcaldías presentan los más altos porcentajes delictivos de la Ciudad, en ese orden.

Los datos no son nada halagüeños, y la CDMX de acuerdo a los registros del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, se ubica en el nada honroso segundo lugar de incidencia delictiva, tan solo detrás del estado de México -por un pequeño margen- y por arriba de estados como Sinaloa, Guanajuato, Veracruz, Tamaulipas y Quintana Roo, donde se ha venido mostrando un marcado deterioro social.

Así las cosas, parece que Claudia Sheinbaum se encuentra con pies de barro ante la delincuencia de la capital, hasta hoy hay más dudas y resultados negativos que buenas cuentas en materia de seguridad, parece que la estrategia no está funcionando, los números no dan y la realidad es fría, los capitalinos vivimos con intranquilidad y la promesa de la Jefa de Gobierno de acortar a la delincuencia, hoy está en entredicho.

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