“El rey de las bardas”
Por HHR
CDMX, 05 febrero 2026.- En Tlalpan ya no hay duda de quién cree mandar antes de tiempo. El diputado de Morena, Pedro Haces, decidió saltarse las formas, los tiempos y hasta a sus propios compañeros para autoproclamarse el dueño de las bardas. Su nombre busca aparecer por todos lados, como si la alcaldía ya tuviera propietario… o como si la ley electoral fuera mero adorno.
En los pasillos guindas se comenta —cada vez con menos discreción— que Haces manda a despintar las bardas de otros morenistas. ¿La razón? Simple: en Tlalpan, dicen, solo sus chicharrones truenan. No hay competencia interna, no hay piso parejo; hay imposición visual y billete suficiente para borrar a quien estorbe.
Lo más grave no es la pinta anticipada, sino la visión profundamente clasista y cínica que se le atribuye al legislador. Según versiones que circulan en la propia demarcación, el trabajo territorial no le interesa, especialmente en los pueblos originarios. ¿Para qué recorrer calles, escuchar demandas o construir organización social, si —presuntamente— “con una despensa o 500 pesos ya está el voto”? Así, sin pudor.
Por eso, en Tlalpan ya lo apodan “el rey de las bardas”. No por liderazgo, ni por arraigo, sino por la capacidad de comprar presencia. La contienda interna de Morena se tiñe de guinda oscuro: dinero contra territorio, imposición contra militancia.
Incluso sus propios correligionarios lo resumen con crudeza: “Tiene lana, pero no hace trabajo territorial. Pero tiene con qué… y puede”. Una frase que explica mucho más que cualquier discurso de transformación.
Mientras Morena presume principios, en Tlalpan las bardas ya tienen dueño, y la política vuelve a reducirse a lo de siempre: el que paga, manda. Y el que no, que lo borren.
