Por NOTICIASCD.MX

CDMX, 12 febrero 2026.- La luna de miel se terminó y los números comienzan a hablar con una frialdad que incomoda. La más reciente medición rumbo a 2027 en Xochimilco retrata a Circe Camacho atrapada en un terreno pantanoso: 26.3% que, lejos de lucir como fortaleza, evidencian límites, desgaste y una incapacidad para ampliar su base. Para quien gobierna, esa cifra debería ser holgada. No lo es.

En el lenguaje real de la política, cuando el poder no impulsa, es porque la calle dejó de acompañar.

El reclamo que sube desde abajo

En pueblos, barrios y colonias la crítica se repite: lejanía, poca escucha y soluciones que no aterrizan. La percepción de una administración más preocupada por inflarse los bolsillos que por la presencia territorial empieza a cristalizar en opinión pública.

Y cuando ese sentimiento prende, ningún cargo alcanza para apagarlo.

La alerta interna: Morena no es un bloque

Pero hay un dato todavía más delicado para el círculo cercano de la alcaldesa: dentro del propio movimiento alguien sí está creciendo.

Erika Rosales aparece con 19.6% y una tendencia que, leída en clave política, apunta a consolidación. Sin el peso del gobierno, sin el desgaste diario y con trabajo legislativo constante, su nombre comienza a convertirse en refugio para quienes quieren continuidad de proyecto, pero no necesariamente del mismo liderazgo.

En otras palabras: el voto guinda empieza a diversificarse.

Techo bajo, adversarios vivos

Cuando se observa el resto del tablero, la conclusión es inquietante. La competencia no está borrada, al contrario: se mantiene en rangos que permitirían un reacomodo rápido si el malestar ciudadano se profundiza.

La pregunta ya no es si hay riesgo, sino qué tan rápido puede materializarse.

Gobernar no garantiza ganar

Históricamente, quien administra la alcaldía debería partir con ventaja amplia. Si eso no ocurre, el mensaje es brutal: algo no está funcionando. El territorio manda, y hoy el territorio parece enviar señales de cansancio.

Minimizar la cifra sería un error estratégico mayúsculo.

Porque los números de hoy no hablan de triunfo; hablan de advertencia. Y en política, las advertencias que no se escuchan suelen convertirse en derrotas.

Xochimilco empezó a moverse. La duda es si Circe Camacho alcanzará a reaccionar antes de que la ola termine por rebasarla.

Por Editor

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