CDMX, 16 febrero 2026.- La tensión estalló en la alcaldía Cuauhtémoc. Unas 150 comerciantes ambulantes bloquearon de manera intermitente la calzada México–Tenochtitlan, a la altura de Insurgentes Centro, para exigir diálogo inmediato con la Alcaldía Cuauhtémoc y el Gobierno de la Ciudad de México, luego de haber sido desalojadas del corredor San Cosme por instrucciones de la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega, pasado viernes 13 de febrero.

Al grito de “¡Queremos trabajar!”, las inconformes —en su mayoría mujeres— advirtieron que, de no ser atendidas, se reinstalarían este martes en San Cosme. La protesta colapsó por momentos la circulación y elevó la presión política sobre la administración en Cuauhtémoc, que ha prometido “orden” en el espacio público.

Las comerciantes aseguran que su presencia en San Cosme no fue improvisada, sino resultado de acuerdos previos tras su salida de la Zona Rosa y la Glorieta de Insurgentes. Hoy, dicen, quedaron en el limbo.

Esperanza Alcántara, dirigente de la organización Modecos, fue tajante: exigen respeto a los espacios asignados y garantías para volver a vender. “Haremos una manifestación pacífica y no caeremos en provocaciones. Lo único que queremos es trabajar, porque de esta calle dependemos unas 60 familias que ya llevamos cuatro días sin vender”, advirtió.

El desalojo ejecutado el viernes pasado forma parte de la estrategia de reordenamiento del comercio informal en la demarcación. El discurso oficial habla de recuperación de espacios y legalidad. En la calle, el relato es otro: incertidumbre, pérdidas económicas y ausencia de alternativas claras.

El choque no es menor. Cuauhtémoc concentra puntos neurálgicos de comercio popular y turismo; cualquier movimiento impacta movilidad, economía local y gobernabilidad.

Tras horas de presión, el gobierno central ofreció una mesa de trabajo este lunes a las 17:00 horas con funcionarios de la Secretaría de Gobierno y de la alcaldía. La promesa desactivó el bloqueo… por ahora.

La pregunta sigue en el aire: ¿habrá solución real o solo una pausa táctica? Si no hay acuerdos concretos, San Cosme podría convertirse nuevamente en epicentro del conflicto.

En la CDMX del discurso institucional y la política de “orden”, el comercio ambulante vuelve a recordarle al poder que la supervivencia no espera trámites. Aquí no se disputa solo una banqueta; se disputa el derecho a subsistir.

Por Editor

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