Por NOTICIASCD.MX
CDMX, 24 marzo 2026.- La Junta de Coordinación Política y la mayoría de Morena consumaron el nombramiento de Jorge Medina Sandín como nuevo Tesorero del Congreso de la Ciudad de México, en medio de señales claras de ruptura política: la bancada del Partido Acción Nacional hizo el vacío y se negó a respaldar la designación.
Con 37 votos a favor —los necesarios para superar las dos terceras partes de los legisladores presentes— Medina Sandín rindió protesta para asumir el cargo a partir del 1 de abril. Sin embargo, la ausencia del PAN en la votación dejó un mensaje contundente: desconfianza total en el perfil.
Detrás del discurso de “experiencia y perfil técnico”, se encuentra un operador territorial cercano a Xóchitl Bravo Espinosa y Carlos Hernández Mirón, con trabajo político de base en Tlalpan, una de las zonas clave del obradorismo capitalino.
El nuevo tesorero no es ajeno al manejo de recursos: recientemente se desempeñó como director general de pagos en el propio Congreso, una posición estratégica desde donde ya tenía incidencia directa en la dispersión de dinero público.
El problema, señalan voces críticas, no es su cumplimiento de requisitos legales —título profesional, experiencia mínima y derechos vigentes—, sino la concentración de poder político en áreas financieras sensibles. La Tesorería no solo administra recursos: controla, registra y supervisa el uso del dinero público bajo principios de “honradez, transparencia y austeridad”.
Pero en los hechos, advierten, la designación parece responder más a lealtades internas que a un auténtico perfil técnico independiente. La negativa del PAN a votar refuerza esa lectura: no fue un nombramiento de consenso, sino de imposición.
