Por NOTICIASCD.MX

Ciudad de México, 8 de abril de 2026. Entre muros cargados de historia y bajo el pulso solemne del Salón de Plenos, el Congreso de la Ciudad de México abrió sus puertas a sus pares del Congreso de Hidalgo en una jornada marcada por el diálogo político, los gestos institucionales y la urgencia de construir soluciones compartidas para una de las regiones más complejas del país: la Zona Metropolitana del Valle de México.

La sesión, celebrada en el Recinto Legislativo de Donceles, no fue sólo protocolaria. Fue, en los hechos, una señal de entendimiento entre dos poderes que comparten territorio, desafíos y millones de habitantes. Como acto central, el Congreso hidalguense entregó la distinción “La Mina del Tiempo”, un reconocimiento simbólico que apunta a fortalecer los lazos de cooperación, el respeto mutuo y la promoción de la paz entre ambas entidades.

Desde la presidencia de la Mesa Directiva, Jesús Sesma Suárez delineó el tono del encuentro: los problemas metropolitanos no reconocen fronteras administrativas. Movilidad, desarrollo urbano, sustentabilidad y certeza patrimonial —dijo— son retos que obligan a coordinar esfuerzos más allá de colores o jurisdicciones.

“Que el diálogo se traduzca en acuerdos, y los acuerdos en soluciones”, lanzó ante un Pleno atento, donde la narrativa de cooperación comenzó a tomar forma.

La delegación de Hidalgo, encabezada por Andrés Velázquez Vázquez, presidente de su Junta de Gobierno, coincidió en la necesidad de avanzar hacia un desarrollo armónico de la región, particularmente en temas presupuestales, donde las decisiones de un estado impactan inevitablemente en el otro.

Horas antes, en el Salón “Heberto Castillo”, se había tejido el primer hilo político de la jornada. Ahí, líderes parlamentarios como Andrés Atayde Rubiolo, Xóchitl Bravo Espinosa y Manuel Talayero Pariente dieron la bienvenida a los legisladores hidalguenses, en un ambiente que combinó cortesía institucional con cálculo político.

Atayde fue directo: estos encuentros sientan precedentes para el futuro. Bravo, por su parte, adelantó la construcción de una agenda común en temas metropolitanos. Y Pablo Trejo Pérez, impulsor del encuentro desde la Comisión de Hacienda, puso sobre la mesa un objetivo concreto: avanzar hacia la homologación de marcos legales que respondan a la realidad compartida de la metrópoli.

La jornada dejó más que discursos. En la lectura de un documento dirigido a la Comisión de Hacienda, se subrayó el interés de Hidalgo por conocer de primera mano el funcionamiento del Congreso capitalino y abrir canales permanentes de intercambio parlamentario.

Con la presencia de funcionarios federales y estatales, como Fernando Renoir Baca Rivera, María Esther Ramírez Vargas y Pablo Yanes Rizo, el mensaje fue claro: la coordinación metropolitana ya no es un ideal, sino una exigencia.

En Donceles, la política encontró un punto de coincidencia. Falta ver si los acuerdos logran sostenerse más allá de la fotografía.

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