Por NOTICIASCD.MX

CDMX, 09 abril 2026.- La violencia registrada este jueves en el Congreso de la Ciudad de México no solo dejó en evidencia fallas de seguridad: destapó una grieta política dentro del propio bloque gobernante. El diputado Jesús Sesma Suárez, presidente de la Mesa Directiva, lanzó un mensaje que se aparta —y confronta— directamente la narrativa de unidad de la llamada Cuarta Transformación.

En una conferencia marcada por la tensión, Sesma no se limitó a condenar los hechos. Fue más allá: cuestionó abiertamente la actuación del Gobierno capitalino y evidenció la falta de coordinación entre poderes, un señalamiento inusual dentro del oficialismo.

“Nos hubiera gustado que el Gobierno también nos hiciera parte de esa mesa de diálogo”, reclamó, dejando claro que el Poder Ejecutivo decidió operar por su cuenta ante la crisis generada por manifestantes que irrumpieron en el recinto legislativo.

El mensaje es contundente: el Congreso fue ignorado. Y peor aún, quedó relegado en un conflicto que se desarrolló en su propio territorio.

Mientras la narrativa dominante de la 4T insiste en la coordinación institucional, Sesma la desmontó con una frase lapidaria: “Aquí se ve que no hay comunicación entre el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo”.

La crítica no es menor. Proviene de un actor clave dentro de la estructura política que ha acompañado al oficialismo. Pero hoy, su postura marca distancia. No hay matices: acusa desarticulación, omisiones y decisiones unilaterales.

Además, el legislador dejó entrever otra falla estructural: la incapacidad del Congreso para atender la presión social. Reconoció que apenas 20 elementos de resguardo resultan insuficientes frente a movilizaciones masivas, lo que expone al recinto a episodios de violencia como el ocurrido.

Sin embargo, el punto más delicado es político. Sesma reconoció que quienes protestan lo hacen por desesperación, por no ser escuchados en otras instancias. Es decir, el problema no empieza en el Congreso: viene arrastrándose desde el propio Gobierno.

Así, el discurso del presidente de la Mesa Directiva rompe con la línea de contención oficial y deja al descubierto un escenario incómodo: la 4T no está operando como bloque, y sus propias instituciones se contradicen frente a la ciudadanía.

Por Editor

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