Por NOTICIASCD.MX
Ciudad de México, 17 abril 2026.- Nueve de once viviendas resultaron afectadas por las inundaciones en Torres de Potrero, en la alcaldía Álvaro Obregón, evidenciando una respuesta tardía y reactiva por parte del gobierno encabezado por Javier López Casarín y su equipo de emergencias hidráulicas.
El censo casa por casa realizado por la Secretaría de Atención y Participación Ciudadana confirmó lo que los vecinos denunciaron desde el primer momento: daños severos en electrodomésticos, instalaciones eléctricas, muebles y estructuras de las viviendas, además de pérdidas en herramientas de trabajo que sostienen la economía familiar.
Sin embargo, el operativo llegó cuando el agua ya había causado estragos. Los niveles de inundación alcanzaron hasta más de un metro en algunos hogares (semáforo morado), lo que plantea una pregunta incómoda: ¿dónde estaba el equipo de respuesta hidráulica antes del desastre?
Vecinos de Prolongación Mercadela reportaron falta de prevención, ausencia de desazolve oportuno y nula presencia de autoridades durante las horas críticas. Incluso, algunos domicilios permanecieron sin energía eléctrica, dificultando la evaluación completa de daños y aumentando el riesgo para las familias.
El caso de una tienda de abarrotes, donde la propietaria tuvo que reconectar refrigeradores dañados para no perder toda su mercancía, refleja el abandono institucional. Sin facturas, además, podría quedarse fuera de cualquier apoyo.
Aunque el gobierno capitalino presume operativos como Tlaloque, la realidad en Torres de Potrero muestra un patrón preocupante: la reacción llega después del daño, no antes.
La pregunta que queda en el aire es clara: ¿cuántas inundaciones más se necesitan para que la alcaldía de Álvaro Obregón priorice la prevención sobre la simulación?
