Por NOTICIASCD.MX
– La iniciativa obligaría a utilizar vajilla reutilizable cuando el consumo sea dentro del local; prometen ahorro a negocios y miles de toneladas menos de basura.
Ciudad de México, 12 de febrero de 2026.— La montaña diaria de basura que ahoga a la capital volvió al centro del debate legislativo. El diputado Paulo García puso sobre la mesa una propuesta directa: retirar los trastes de un solo uso en todos los establecimientos cuando los clientes consuman dentro del lugar.
La apuesta es simple y ambiciosa: menos plástico en las calles, menos presión a los rellenos sanitarios y un giro hacia hábitos más responsables sin tocar el servicio para llevar.
“Será obligatorio el uso de trastes reutilizables para reducir desechos y emisiones”, sostuvo el legislador al presentar la iniciativa.
Las cifras que respaldan la propuesta son demoledoras. En la Ciudad de México se generan 12 mil 500 toneladas de residuos sólidos cada día, y entre 12% y 15% corresponde a plásticos de un solo uso. A nivel nacional, el consumo de vasos desechables supera los 23 mil millones al año.
García fue más allá al retratar la contradicción cotidiana: recipientes que se usan durante minutos, pero permanecen siglos acumulados como basura. Solo en la capital se calcula la venta diaria de entre uno y un millón y medio de cafés, lo que representa hasta 30 toneladas de residuos evitables cada jornada.
El problema no termina ahí. Estos vasos combinan papel con recubrimientos plásticos, lo que vuelve casi imposible su reciclaje: menos del 5% logra reincorporarse a procesos productivos.
La mayoría acaba en rellenos sanitarios, drenajes o cuerpos de agua.También pega al bolsilloLa propuesta no solo presume beneficios ambientales. Según los cálculos presentados, un negocio promedio que vende 300 bebidas al día puede gastar hasta 328 mil pesos al año en vasos y tapas desechables.
“El buen café también cuida a la ciudad”, lanzó el diputado, al subrayar que migrar a sistemas reutilizables representa un ahorro que podría reflejarse en la operación de miles de comercios.
Experiencias internacionales
El planteamiento mira hacia modelos que ya funcionan. En Friburgo, Alemania, entre 60 y 70% de los establecimientos participa en esquemas de retorno, lo que ha permitido eliminar 12 millones de vasos al año.
De replicarse algo similar, la capital mexicana podría evitar entre 3 mil 600 y 10 mil toneladas de basura anuales, además de reducir hasta 40 mil toneladas de CO₂.
Por ahora, el punto clave es claro: la obligación aplicaría solo cuando el consumo sea dentro del establecimiento, dejando intactas las ventas para llevar.
La discusión apenas comienza, pero el mensaje ya está sobre la mesa: seguir usando desechables por comodidad tiene un costo ambiental que la ciudad ya no puede ignorar.
