- Arturo Hernández, mejor conocido como Súper Cívico, denuncia corrupción, apropiación ilegal del espacio público, negligencia estructural y maltrato animal en conjuntos habitacionales de la capital.
Por Redacción NOTICIASCD.MX
CDMX, 19 febrero 2026.- La crisis en los conjuntos habitacionales de la Ciudad de México no es nueva, pero ahora tiene una voz que la está exhibiendo. Arturo Hernández, conocido como Súper Cívico, lanzó una dura acusación contra administradores de edificios y autoridades omisas: corrupción, negligencia y abuso sistemático dentro de los condominios capitalinos.
“Los edificios se construyen mal desde el inicio y luego los administran peor”, sentenció en entrevista.
Árboles talados, espacios invadidos y cero supervisión
El activista denunció que en distintos desarrollos habitacionales ha documentado la tala injustificada de árboles para facilitar obras o intereses privados.
“En vez de trabajar los proyectos para convivir con el entorno, prefieren tirar el árbol. Un árbol te da sombra, mitiga el ruido, aporta valor ambiental. ¿Y qué hacen? Lo eliminan”, criticó.
Además, señaló que muchos edificios permiten la colocación de anuncios espectaculares ilegales, estructuras sin supervisión y trabajos en altura sin medidas de seguridad. Relató un caso donde una herramienta cayó desde lo alto de un inmueble y estuvo a punto de causar una tragedia.
“Ni siquiera tenían casco. Eso es negligencia criminal”, advirtió.
El negocio oculto de los administradores
Uno de los señalamientos más graves es el presunto desvío de recursos por parte de administradores de condominios.
Súper Cívico narró casos donde producciones comerciales pagan hasta 300 mil pesos por usar instalaciones de un conjunto habitacional, mientras que a los vecinos se les informa que apenas se recibieron 15 mil pesos.
“Se meten el dinero. No hay transparencia. Nadie verifica”, acusó.
El problema, explicó, es estructural: el administrador suele ser elegido sin capacitación ni vigilancia real, lo que convierte la gestión en un espacio propicio para abusos.
Cuidado animal y convivencia vecinal: otra bomba de tiempo
Entre los conflictos más recurrentes detectados en edificios capitalinos está el maltrato animal. Mascotas abandonadas en departamentos, ladridos constantes por encierro prolongado y ausencia total de protocolos internos.
“Eso se podría solucionar desde el principio con reglas claras y educación condominal”, sostuvo.
También denunció la apropiación ilegal de espacios comunes y vía pública, con conos y obstáculos colocados arbitrariamente, mientras los guardias de seguridad —el eslabón más débil— terminan enfrentando a vecinos y autoridades por órdenes superiores.
Leyes sin dientes y supervisión inexistente
Hernández reconoció que existen marcos legales que deberían regular la vida condominal, como la intervención de la Procuraduría Social de la Ciudad de México (PROSOC), pero afirmó que en la práctica son “letras muertas”.
“Nadie verifica. La gente desconoce sus derechos. Y cuando intentan organizarse, el tema se politiza”, señaló.
Incluso cuestionó actos oficiales en unidades emblemáticas como el Centro Urbano Presidente Alemán, donde —según dijo— se anuncian mejoras que no atienden de fondo los problemas estructurales.
El activista aseguró que se está documentando a fondo sobre la legislación condominal para fortalecer su denuncia pública.
“Ya tengo más empoderamiento. Estoy aprendiendo. Y esto tiene que ponerse en orden”, afirmó.
Súper Cívico dejó claro que la corrupción en administraciones, la falta de transparencia y la omisión gubernamental están deteriorando la calidad de vida de miles de familias en la capital.
La pregunta que lanza es directa: ¿quién supervisa realmente lo que ocurre dentro de los condominios de la Ciudad de México?
