Ciudad de México, a 12 de junio 2020 (PERIODISMOENACCION.COM / NOTICIASCD.MX).- El alcalde de Azcapotzalco, Vidal Llerenas presentó ante el Congreso de la Ciudad de México una iniciativa de ley para regular el uso y portación de marihuana, que contempla dos principios fundamentales: políticas de reducción de riesgos y daños, así como prioridad cero en la persecución del delito de posesión simple de cannabis en la capital del país.

El primero, además de las medidas para informar y orientar a la población sobre la sustancia y las alternativas para que su consumo sea menos dañino y se eviten consumos adictivos, contempla la segmentación de mercados, es decir, que los consumidores puedan abastecerse de cannabis, sin estar en contacto con gente que les ofrezca otro tipo de drogas  y en general evitar la exposición de los usuarios a la violencia que genera el narcomenudeo.

“Con esto se busca garantizar que los consumidores no sean detenidos ni presentados a un ministerio público, ya que es un riesgo importante en el que incurren  por el posible abuso o extorsión policial, el principio de oportunidad es algo establecido en la Constitución y que permite reglamentar para orientar la acción policial a los delitos que tienen altos costos para la sociedad, lo que claramente no es el caso de la posesión de estupefacientes”, explicó el edil.

La iniciativa también propone que sean tomados en cuenta los beneficios de preliberación de personas detenidas  por posesión, lo cual dijo, “se debería de acelerar en estos momentos, en donde reducir la población carcelaria es fundamental para disminuir riesgos de contagios y muertes durante la pandemia que se está viviendo en el país”.

“El consumo de marihuana en México, en realidad está penalizado, debido a que la posesión sólo se tolera por cinco gramos, cantidad mucho menor a la que una persona adquiere, además de que aumenta la posibilidad de que se acuse del delito de transporte, por lo cual muchos hombres y mujeres han sido presentados ante el MP lo que implica un enorme desperdicio de recursos públicos, una distracción de los esfuerzos de seguridad pública y un riesgo para los derechos humanos de las personas muchos de los cuales terminan en prisión”, comentó el alcalde.

Cabe mencionar que los delitos contra la salud, especialmente posesión de cannabis, ocupan desproporcionadamente  los recursos humanos y materiales del gobierno, a tal grado que marginan la persecución de delitos más gravosos y más violentos. Tan sólo en 2019 se abrieron 5,051 carpetas de investigación únicamente por el delito de posesión simple, en cambio sólo 43 por feminicidio y 251 por secuestro exprés; aproximadamente 2,000 por extorsión y cero por extorsión telefónica.

De acuerdo con la entonces Procuraduría de la Ciudad de México, entre enero y septiembre de 2019 se pusieron a disposición de la Fiscalía Central de Investigación para la atención del delito del narcomenudeo, 2,187 personas, la mayoría relacionada con posesión de cannabis.

“Los consumidores de drogas no son necesariamente delincuentes , es más probable que se conviertan en eso si pisan la cárcel o son acosados por la policía, de acuerdo a una investigación de Catalina Pérez Correa y Andrés Ruiz, alrededor de 4,200 personas están en prisión por la sola posesión de una sustancia, otros 2 mil por posesión relacionada con suministro (no venta) y dos mil más por conceptos no especificados”.

“Si queremos avanzar el debate de regular la cannabis y de reducir el encarcelamiento , tenemos que empezar por el principio  y evitar que las personas que consumen drogas sean encarceladas, detenidas o presentadas ante un ministerio público, toda vez que que el 40% de los presos por delitos de drogas están relacionados solo con marihuana y menos del 15% de las personas presas por delitos de drogas, lo están por montos que superan el millón de pesos”, concluyó el alcalde.