Por NOTICIASCD.MX
Ciudad de México.— La polémica crece en la alcaldía Álvaro Obregón, donde obras públicas han encendido la indignación ciudadana por intervenir zonas patrimoniales sin respetar la ley ni los criterios de conservación.
Diputadas del PAN, Claudia Montes de Oca y Liz Salgado, denunciaron que trabajos realizados en colonias históricas como San Ángel, San Ángel Inn y Chimalistac están violando restricciones clave de protección patrimonial.
La principal molestia radica en la sustitución del empedrado tradicional por parches de asfalto, alterando la imagen urbana de zonas consideradas de alto valor histórico. En redes sociales, vecinos han documentado lo que califican como una “destrucción silenciosa” del patrimonio.
🚨 Obras sin control ni aval del INAH
Entre las irregularidades más graves destaca la intervención dentro del polígono protegido sin evidencia pública de autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), requisito indispensable para cualquier obra en zonas con declaratoria patrimonial.
“Estas omisiones no son menores”, advirtió Montes de Oca, al señalar que se trata de uno de los conjuntos históricos más importantes de la capital.
Especialistas coinciden en que intervenir sin control técnico ni supervisión institucional pone en riesgo la integridad urbana y arquitectónica de estas zonas, cuya historia se remonta desde asentamientos prehispánicos hasta el desarrollo colonial en torno al emblemático Convento del Carmen.
🏛️ Patrimonio en riesgo
Los barrios de San Ángel, San Ángel Inn y Chimalistac destacan por su arquitectura tradicional, calles arboladas y casonas históricas conservadas desde los siglos XIX y XX. Este patrimonio no solo es estético: es parte esencial de la identidad cultural de la Ciudad de México.
Sin embargo, la falta de transparencia en estas obras abre cuestionamientos sobre posibles violaciones a la normativa vigente.
⚠️ Desarrollo vs. legalidad
Las legisladoras enfatizaron que proteger el patrimonio no es frenar el desarrollo, sino garantizar que se realice con responsabilidad.
“El problema no es hacer obra pública, sino hacerla ignorando la ley”, subrayaron.
Mientras crecen las denuncias, la presión social aumenta y la alcaldía enfrenta un cuestionamiento directo: ¿modernización o destrucción del patrimonio?
