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– Operativo intensivo retira 200 tiraderos clandestinos y evidencia la magnitud del problema de residuos en la demarcación

Ciudad de México, 17 de febrero de 2026.— La resaca del Día del Amor y la Amistad no fue romántica, fue toneladas de basura. El gobierno de la Alcaldía Cuauhtémoc, encabezado por Alessandra Rojo de la Vega, reportó la recolección de 10 mil 673 toneladas de residuos en tan solo una semana, tras intensificar los trabajos de limpia en las 33 colonias de la demarcación.

El despliegue no fue menor: 208 rutas de recolección domiciliaria activadas que retiraron 8 mil 789 toneladas, es decir, el 82 por ciento del total. La cifra habla de capacidad operativa, pero también del enorme volumen de desechos que diariamente genera una de las alcaldías más densamente pobladas y comercialmente activas de la capital.

A ello se suman 200 tiraderos clandestinos eliminados antes del campaneo, de donde se extrajeron mil 847 toneladas adicionales, el 17 por ciento del total. Es decir, casi una quinta parte de la basura recogida no estaba en bolsas frente a las casas, sino acumulada ilegalmente en calles y esquinas convertidas en focos de infección.

El 1 por ciento restante provino de la atención a 63 establecimientos mercantiles e instituciones generadoras de alto volumen, principalmente en zonas de intensa actividad económica.

En paralelo, las cuadrillas realizaron el barrido de 699 tramos de arroyo vehicular en vialidades secundarias, lo que equivale a más de 7 mil 400 kilómetros atendidos en el periodo, una extensión que dimensiona la magnitud del operativo.

Colonias como Centro, Morelos, Peralvillo, Obrera, Doctores y Buenos Aires concentraron los mayores volúmenes de recolección, reflejo de su alta densidad poblacional y comercial, pero también de la presión constante sobre los servicios urbanos.

El dato es contundente: más de 10 mil toneladas en siete días. La administración presume eficiencia y respuesta inmediata tras un fin de semana de alto consumo, pero las cifras también exhiben un desafío estructural que rebasa fechas festivas.

Porque si en una sola semana se levantan montañas de residuos equivalentes a miles de camiones cargados, la pregunta de fondo no es solo cuánta basura se recoge, sino por qué se genera tanto y quién responde por los tiraderos clandestinos que siguen apareciendo.

La limpieza es visible, sí, pero el reto real está en la prevención, la cultura cívica y la aplicación firme de sanciones. De lo contrario, cada celebración volverá a dejar el mismo saldo: toneladas de desechos y operativos emergentes para contener lo que nunca se evitó.

Por Editor

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