Por NOTICIASCD.MX
CDMX, 13 febrero 2026.- La crisis volvió a estallar en el Sistema de Transporte Colectivo. Esta vez fue el propio Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo quien hizo público lo que miles de pasajeros ya padecían: retrasos severos en la Línea A por robo de cable y ausencia de refacciones para sustituirlo.
El daño se detectó desde el jueves, pero la falta de insumos impidió una solución completa. En consecuencia, la operación tuvo que modificarse sobre la marcha mientras los andenes se llenaban y el malestar crecía.
Maniobras manuales, más presión al sistema
El sindicato admitió que la circulación de trenes debió regularse de manera manual mediante fichas, un procedimiento extraordinario que, subrayan, añade riesgos operativos tanto para trabajadores como para usuarios.
Es decir: el servicio sigue, pero bajo condiciones que no son las habituales.
Millones dependen… pero faltan piezas
La organización sindical remarcó algo clave: sin el suministro oportuno de cables, herramientas y refacciones, es imposible garantizar una operación segura y continua en una red que transporta a millones de personas cada día.
La Línea A no es menor: conecta a buena parte del oriente del Valle de México con la capital y cualquier falla pega directo en tiempos laborales, escolares y económicos.
El reclamo que queda en el aire
La admisión pública abre un frente inevitable: si el problema se conocía, por qué no había material disponible para atenderlo de inmediato.
Entre sabotajes, vandalismo y carencias, el Sistema de Transporte Colectivo vuelve a quedar en el centro de la discusión sobre mantenimiento, previsión y capacidad de respuesta.
Mientras autoridades y sindicato cruzan mensajes, la realidad abajo es otra: usuarios atrapados, trenes lentos y paciencia agotándose.
