Por NOTICIASCD.MX

CDMX, 17 marzo 2026.- La contienda por la alcaldía de Álvaro Obregón rumbo a 2027 empieza a calentarse… y a reconfigurarse. El más golpeado en el nuevo escenario es Javier López Casarín, quien, aunque aún encabeza en Morena con 34%, muestra señales claras de desgaste y caída frente a sus competidores internos.

Muy cerca le pisa los talones Carina Piceno con 30%, consolidándose como la opción que crece dentro del oficialismo, mientras Valentina Batres aumenta un punto y llega al 6%. El mensaje es contundente: la candidatura de Morena ya no es de un solo dueño.

En la oposición, el panorama es aún más explosivo. En el Partido Acción Nacional, la disputa está al rojo vivo entre Lía Limón (31%) y el ex diputado Pablo Montes de Oca (29%). Dos puntos de diferencia anticipan una batalla interna sin tregua, donde cualquier error puede definir la candidatura. Limón mantiene presencia y estructura, pero Montes de Oca avanza con fuerza, trabajo territorial y amenaza con arrebatarle el control.

Por su parte, el Partido Revolucionario Institucional sigue sin una figura dominante: Nayeli Mata Sánchez lidera con 28%, pero Julio Arriaga Luna no se despega tanto (22.5%). Un partido dividido y sin narrativa clara difícilmente será competitivo en una elección polarizada.

En Movimiento Ciudadano, el escenario es igualmente fragmentado: Alejandra Puente García (25%) supera a Alejandro Barrales Magdaleno (21%), pero ninguno logra despuntar con fuerza real. MC sigue atrapado en su propio limbo: visible, pero irrelevante.

El tablero es claro: Casarín ya no crece y comienza a ceder terreno; el PAN vive una guerra interna que puede fortalecerlo o destruirlo; el PRI sobrevive dividido y Movimiento Ciudadano no logra conectar. La carrera por Álvaro Obregón dejó de tener favoritos indiscutibles… y se convirtió en un campo de batalla abierto.

Por Editor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *