Por NOTICIASCD.MX
- Por primera vez, comerciantes de mercados, tianguis, vía pública, productores y artesanos tendrán voz directa en el Congreso capitalino para plantear cambios a leyes, regulación del espacio público y derecho al trabajo.
CDMX, 29 agosto 2026.- El comercio popular llegó al Congreso de la Ciudad de México con una demanda central: que las decisiones que afectan a miles de vendedores ya no se tomen únicamente desde los escritorios.
Este viernes fue inaugurado el Primer Parlamento de Comercio Popular de la Ciudad de México 2026, un ejercicio que reúne a locatarios de mercados públicos, tianguistas, comerciantes en vía pública, productores del campo, artesanos, cooperativistas y organizaciones civiles.
La sesión de instalación se realizó en el Recinto Legislativo de Donceles y estuvo encabezada por la diputada Judith Vanegas Tapia, presidenta de la Comisión de Desarrollo Rural, Abasto y Distribución de Alimentos.
El objetivo es abrir la discusión sobre temas que todos los días generan tensiones en calles, mercados y colonias de la capital: permisos, regulación, derecho al trabajo, utilización del espacio público, seguridad, distribución de alimentos y condiciones para que miles de familias puedan ganarse la vida.
Vanegas sostuvo que el comercio popular forma parte fundamental de la economía y de la vida social de la CDMX, por lo que las propuestas de quienes viven directamente de esta actividad deberán ser tomadas en cuenta para mejorar las políticas públicas y las leyes.
“Por primera vez se les va a escuchar”
La coordinadora de Morena en el Congreso capitalino, Xóchitl Bravo Espinosa, destacó que se trata del primer Parlamento de este tipo realizado en Donceles.
“Por primera vez, en esta tribuna, se va a escuchar a las y los compañeros que se dedican al abasto popular”, señaló.
La declaración no es menor. Durante años, buena parte de la discusión sobre el comercio en vía pública en la Ciudad de México se ha concentrado en operativos, retiro de puestos, reordenamientos y disputas por el uso de banquetas y calles.
Ahora, al menos desde el Congreso, el planteamiento es colocar también sobre la mesa las necesidades económicas y sociales de quienes dependen de estas actividades.
La diputada Diana Sánchez Barrios aseguró que el Parlamento busca precisamente cambiar esa lógica: pasar de una relación sustentada únicamente en el control y los operativos a otra basada en diálogo, responsabilidad y construcción de políticas públicas.
¿Qué podría cambiar para los comerciantes?
Durante los trabajos se discutirán propuestas relacionadas con ordenamiento y regulación del espacio público, derecho al trabajo, fortalecimiento del comercio popular, seguridad, convivencia, inclusión social, desarrollo económico y abasto de alimentos.
El reto será que el Parlamento no quede solamente como un foro de discursos.
Para los comerciantes, la verdadera prueba estará en saber cuántas de sus propuestas llegan posteriormente a convertirse en reformas, programas o modificaciones concretas a las reglas que enfrentan todos los días.
La secretaria de Desarrollo Económico, Manola Zabalza, sostuvo que el comercio popular también debe analizarse desde la justicia económica, la dignidad laboral y el acceso a derechos y seguridad social.
El diputado Manuel Talayero y la legisladora Yolanda García coincidieron en que quienes trabajan diariamente en mercados, tianguis y calles deben participar directamente en la construcción de leyes que regulen su actividad.
Así, Donceles abrió una discusión que toca directamente el bolsillo de miles de familias: cómo ordenar el comercio popular sin quitarle a la gente su fuente de ingreso.













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