La  pérdida de confianza hacia la  Coordinadora de Comunicación Social del Congreso de la Ciudad de México,  Jacqueline Rico Dueñas, fue evidente por parte de los legisladores que la propusieron. El motivo principal fue que  la periodista se reunía con algunos colegas para ofrecerles cargos en esta área del órgano legislativo, sin que esas plazas estuvieran desocupadas y sin anuencia de los propios diputados.

A solo mes y medio de haber tomado protesta como titular de Comunicación Social, Rico Dueñas  pudo recomendar a dos de sus amigos a puestos de estructura de la Coordinación de Comunicación Social (Elizabeth Rodríguez y a Martín Takagui)  este último no quiso aceptar el cargo de Técnico Operativo de Confianza, pues aspiraba  a la Secretaría Técnica del área; mientras que la primera sí ingresó a la Subdirección de Producción Informativa.

A fin de cuentas, en lugar de Takagui ingresó otro amigo de Rico Dueñas.

Rico dueñas, ex reportera en Notimex, recibió la confianza de la Junta de Coordinación Política al presentarse en la mesa de trabajo que se realizó a finales de octubre con los legisladores de este órgano del Congreso. Sin embargo, empezó hacer alianzas con algunos diputados, entre ellos con Jorge Gaviño del PRD y con la morenista Leticia Varela, para que la apoyara en varios cambios, cuando la instrucción  era que los cambios en el área iban a hacerse de acuerdo a las necesidades de la misma Coordinación y dependiendo de los perfiles profesionales.

Por este  motivo los diputados decidieron solicitarle su renuncia al cargo de la Coordinación de Comunicación Social a partir del 30 de noviembre.

Otros motivos de esa renuncia solicitada a la ex reportera de Notimex, es porque no pudo cumplir siquiera con el trámite administrativo que era el de revisar  unas facturas que se tenían que pagar a medios de comunicación, por inserciones de convocatorias publicadas en algunos medios impresos, y que si bien esas facturas eran de inserciones que se realizaron en meses anteriores, no tenían ninguna irregularidad, ya que estaban firmadas y testimoniadas por su antecesor al cargo, el señor Jorge Navarijo.

Rico Dueñas argumentó que  se le pretendía obligar a firmar facturas irregulares, situación que es falsa, ya que cada factura tiene el testigo de publicación.

Al final de cuentas, la comunicadora se tendrá que ir por la pérdida de confianza, misma que aumentó al filtrar información falsa a algunos medios de comunicación.