Durante la celebración del segundo aniversario de la Diócesis de Xochimilco, el primer obispo, monseñor Andrés Vargas Peña, reconoció a laicos, médicos, enfermeras, consagrados y funcionarios civiles por su apoyo incondicional a la comunidad que más lo necesitó durante la pandemia por COVID-19.

En la homilía, agradeció a los fieles, quienes con “su ejemplo de fidelidad y a pesar de sus limitaciones apoyaron a la comunidad y a los sacerdotes en sus necesidades. En esos momentos adversos se organizaron para llevar despensas a los más desprotegidos”, dijo.

Asimismo, halagó a médicos y enfermeros, quienes en tiempos difíciles se mostraron generosos en su servicio a la comunidad. De igual forma, reconoció a
las autoridades: “Son sensibles a los valores religiosos de nuestros pueblos y barrios”.

Monseñor Andrés Vargas Peña enfatizó que la pandemia sorprendió a la ciudadanía, “modificó el estilo de vida de la humanidad, sembró dolor y sufrimiento por la pérdida de familiares y vecinos.

Por su parte, el alcalde de Xochimilco, José Carlos Acosta Ruíz, destacó que en la entidad hay 14 pueblos y 17 barrios originarios llenos de tradición, arraigo y cultura que conservan sus usos y costumbres, como en esta conmemoración que se realizó con el apoyo de la comunidad como si se tratase de una mayordomía, con la preparación de más de toneladas de carne y 400 kilogramos de arroz.

Durante el evento, monseñor Andrés Vargas Peña agradeció la presencia de los obispos auxiliares de la Arquidiócesis de México, monseñor Salvador Morales González, monseñor Andrés Luis García Jasso. Así como al primer obispo de la Arquidiócesis de Azcapotzalco, Adolfo Miguel Castaño y primer obispo de la Arquidiócesis de Iztapalapa, Jesús Antonio Lerma Nolasco. Además de reconocer a las autoridades civiles de Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta, por fortalecer las tradiciones religiosas de sus demarcaciones.

Como se recordará, durante años, la Arquidiócesis Primada de México había conservado una estructura que la convertía en la segunda unidad pastoral más grande de América Latina, sólo después de la de Sao Paulo, en Brasil.

Hace dos años, se dio la división de ésta, en parte, por cuestiones de tradición. Una de las nuevas diócesis creadas fue la de Xochimilco, donde se guardan tradiciones fuertemente arraigadas como la adoración al Niñopa, una figura del «Niño Dios» al que se le atribuyen milagros, y se extiende a Tláhuac y Milpa Alta, fuertemente ligados a elementos del campesinado urbano.

Es así como el 28 de septiembre de 2019, el papa Francisco erigió la Diócesis de Xochimilco que además abarca las alcaldías Tláhuac y Milpa Alta en la Ciudad de México.