Por Hugo Hernández R.
- Daniela Álvarez propone una ruta única para que personas con discapacidad sepan dónde denunciar y reciban respuesta sin peregrinar entre dependencias
Ciudad de México, 26 de agosto de 2026.— Denunciar discriminación o falta de accesibilidad en la CDMX puede convertirse en una auténtica carrera de obstáculos. La diputada local del PAN, Daniela Álvarez, puso el problema sobre la mesa del Congreso capitalino y propuso crear una ruta única de atención para las personas con discapacidad.
La legisladora presentó ante la Comisión Permanente un Punto de Acuerdo para establecer un mecanismo coordinado entre las instituciones responsables de recibir, canalizar y resolver las denuncias cuando sean vulnerados los derechos de este sector de la población.
El problema, sostuvo Álvarez, no es solamente la existencia de barreras físicas. También está en la burocracia: actualmente una persona puede enfrentarse a la duda de si debe acudir al Instituto de las Personas con Discapacidad de la Ciudad de México (INDISCAPACIDAD), al INVEA, al COPRED, a la Comisión de Derechos Humanos, a una alcaldía o incluso recurrir a tribunales.
“¿De qué sirve tener derechos si, cuando nos los vulneran, no sabemos a dónde acudir?”, cuestionó la diputada panista.
Álvarez advirtió que la CDMX cuenta con leyes, instituciones y disposiciones para proteger a las personas con discapacidad, pero esa estructura pierde eficacia cuando el ciudadano no sabe qué autoridad debe resolver su problema.
Una sola puerta para denunciar
La propuesta busca que las dependencias dejen de trasladar la carga burocrática a las víctimas y establezcan un procedimiento interinstitucional que permita identificar rápidamente quién debe intervenir en cada caso.
La ruta tendría que ser sencilla, accesible, estar redactada en lenguaje claro y permitir dar seguimiento a la denuncia desde su presentación hasta una resolución.
“La ciudadanía no tiene por qué convertirse en experta en burocracia para exigir lo que marca la ley”, señaló Daniela Álvarez.
La diputada argumentó que diagnósticos del propio INDISCAPACIDAD han identificado la falta de un camino interinstitucional claramente definido para acompañar a las personas desde que presentan una queja hasta que reciben una respuesta de fondo.
“La inclusión no es sólo construir una rampa”Álvarez llevó además el debate a un terreno cotidiano: sostuvo que hablar de inclusión implica mucho más que garantizar accesibilidad física en edificios, calles o instalaciones públicas.
“La inclusión no puede significar únicamente construir una rampa; implica garantizar una puerta abierta y accesible cuando los derechos son atropellados”, afirmó.
Con su propuesta, la panista busca que el Congreso capitalino impulse una coordinación efectiva entre autoridades y cierre la distancia que todavía existe entre los derechos reconocidos por la legislación y la posibilidad real de ejercerlos.
El planteamiento pone el foco en una pregunta sencilla pero incómoda para la administración pública capitalina: ¿de qué sirve reconocer un derecho si para hacerlo valer primero hay que sobrevivir al laberinto burocrático?













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