• El Presidente de la República camina al filo de la navaja, en cada mañanera defendiendo los logros de su gobierno

• PAN, PRI y Empresarios desplegarán todos los recursos disponibles para arrebatarle a Morena la mayoría en la Cámara de Diputados

Por Onel Ortíz Fragoso @onelortiz

Del 4 de abril al 6 de junio, el país vivirá una intensa campaña electoral. Además de renovarse la Cámara de Diputados y quince gubernaturas, se elegirán alcaldes, presidentes municipales y diputados locales en 30 estados de la república. Cuáles son las características que acompañan este proceso electoral. La primera, nuevas reglas en donde el desvío de recursos con fines electorales y el fraude son delitos graves.

La segunda, la ciudadanía acudirá a las urnas en pandemia, porque aunque afortunadamente la vacunación aceleró su paso y se registra un descenso de los contagios en casi todo el país; los datos que llegan de Sudamérica, particularmente de Brasil y Chile; nuevas medidas de confinamiento en las principales ciudades europeas; así como, el relajamiento del comportamiento social durante la Semana Santa, prenden las alertas de una nueva ola de contagios.

De esta manera, la ciudadanía acudirá a las urnas el próximo 6 de junio cuando la etapa más intensa de vacunación este en marcha y donde, esperemos que no, exista un nuevo pico de contagios de Covid 19. Saber cuál será el comportamiento electoral de la población después de un año y medio de emergencia sanitaria es la mayor incógnita de estas elecciones.

La tercera, los partidos políticos se aliaron en dos polos electorales. Por un lado, una nueva versión de la Coalición Juntos Haremos Historia, integrada por Morena, PT y PVEM y por el otro, la Coalición Va por México formada por el PAN, PRI y PRD. Sueltos van MC y los partidos con nuevo registro PES, Fuerza por México y RSP. De nueva cuenta predomina el pragmatismo electoral de corto, muy corto plazo, y los mismos rostros y prácticas electorales en uno y otro bando.

En la forma, el Presidente de la República, caminando al filo de la navaja, en cada conferencia mañanera defenderá los logros de su gobierno; mientas que el eje PAN, PRI y un grupo de empresarios, desplegarán todos los recursos disponibles para arrebatarle a Morena la mayoría en la Cámara de Diputados.

En el fondo, la disputa será entre el liderazgo del Presidente y los efectos de sus programas sociales, contra la guerra de desprestigio de Va por México, principalmente del PAN. El resto de los partidos lucharán por mantener su registro y un poco más, como es el caso del MC. Mientras que el PRD puede tener la curiosa circunstancia de aumentar su número de diputados en la próxima legislatura, pero perder su registro.

Morena es el partido a vencer. Con variantes en cada entidad es la fuerza política con mayor nivel de preferencias electorales y el Presidente goza de una alta aceptación, pero inicia este proceso entre controversias y conflictos. Con el INE mantiene dos litigios.

El primero, por los lineamientos del Instituto para supuestamente evitar la sobre representación en la asignación de candidaturas plurinominales y el segundo, por la cancelación de más de 30 candidaturas por no entregar informes de precampaña, pese a que Morena eligió a sus candidatos por encuestas o por sorteo.

En Morena hay malestar interno, porque en la definición de candidaturas, principalmente, para diputados y presidentes municipales, no se cuidaron ni las formas, ni el fondo. Esto puede culminar en una cascada de juicios de protección de derechos políticos ante el TEPJF, por lo cual no sería extraño ver que en las próximas semanas, ya con candidatos desplegados en territorio, la caída de campañas y la reposición de procesos.

La moneda está en el aire. Rumbo al 6 de junio no hay un ganador de antemano. El escenario de 2018, no se repetirá. La decisión final estará, como debe ser, en la ciudadanía. Si Morena quiere ganar tendrá que hacerlo con trabajo, transparencia y convenciendo a la sociedad de sus propuestas.

Si Va por México quiere derrotar a Morena sería bueno que hiciera propuestas y no sólo guerra sucia. Frente al espejo, los que integran Va por México deberían preguntarse, porque la población no los eligió hace tres años.