Ciudad de México, 19 Julio  (CDMX MAGACÍN).-De poco sirve una saludable libertad de expresión si fatalmente desembocará en un paralizante diálogo de sordos, en la polarización de las expresiones y la descalificación mutua. El país no puede debatirse hoy entre la defensa de la democracia por un lado y el bendito coraje, por el otro.

Así lo advirtió el coordinador de los diputados federales del PAN, Juan Carlos Romero Hicks quien afirmó que a dos meses de iniciar el proceso electoral del 6 de junio de 2021, el más importante de los últimos tiempos, en la semana que recién concluyó, fuimos testigos de diversas expresiones de intelectuales, comunicadores, políticos y activistas que, con la misma fuerza que rechazaron el golpismo también reclamaron la vigencia del camino electoral, las defensa de las instituciones y marcar un alto al autoritarismo.

Quedó claro que nadie en su sano juicio busca restaurar el antiguo régimen, caracterizado por la antidemocracia, la corrupción y la desigualdad. Lo que si es real es el reclamo, todavía a tiempo de evitar una paralización de la economía que no sólo produzca un sexenio perdido sino otra década sin mejoría para los mexicanos.

Porque hay que decirlo, con la contingencia y las medidas adoptadas por el gobierno no son los grandes capitales los que están sufriendo la peor parte de la crisis, tampoco los grupos políticos o incluso las grandes fortunas derivadas del crimen organizado. Es la clase media y baja, son quienes viven en pobreza extrema quienes se pauperizan por la pérdida de empleos, el cierre de empresas, cancelación de las ventas de la economía informal.

Todavía estamos a tiempo de corregir el rumbo y recuperar el pluralismo político y el equilibrio de poderes expresó al destacar que como nunca antes en la historia de México se había visto el inicio de un proceso electoral enfrentando una crisis sanitaria como la que ahora agobia a todos los mexicanos, junto a la urgencia de resolver las dificultades que ya traíamos en materia económica y de seguridad pública.

“Por eso resulta fuera de lugar el tono que alcanzó en los últimos días el intercambio epistolar ocurrido entre un grupo de intelectuales y el presidente López Obrador que, en condiciones democráticas normales, no debería extrañar pero que, en esta ocasión profundiza el ambiente de división que vive México”, precisó.

“Es cierto que nos enfilamos a la elección más grande de la historia de México, el 6 de junio de 2021: 15 gubernaturas, 30 elecciones locales y la renovación de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión y en este espíritu, el reto es reconocer que esta democracia necesita el fortalecimiento de todos nosotros”, agregó.

“Es cierto que, en el pasado, se llegó a desconfiar de los comicios. Por eso es que los diputados federales hemos iniciado el proceso de validación de los cuatro nuevos Consejeros del Instituto Nacional Electoral, para erradicar cualquier amenaza que ensucie las elecciones”, subrayó.

Romero Hicks destacó que en Acción Nacional se piensa que las expresiones de la sociedad civil son muestras de la pluralidad en la democracia, por lo que descalificarlas desde la Presidencia de la República aumenta el encono y no ayuda a fortalecer la participación de las mujeres y los hombres libres.

El Coordinador Parlamentario consideró que el país tiene problemas que resolver de enorme magnitud, como no los había visto ninguna generación. Es por ello que el presidente López Obrador tendrá que dedicar toda su imaginación y su fuerza política para enfrentarlos, no abriendo nuevos frentes con expresiones de rencor.

Señaló que el Partido Acción Nacional quiere el bienestar de los mexicanos y por ello propone:

Resolver la falta de liderazgo en el combate a la pandemia por Covid-19 mediante transparencia en la información de datos, con un verdadero plan sanitario en hospitales y centros de salud de todo el país.
Corregir errores presupuestales para continuar programas de salud que son útiles, y que serán necesarios cuando en su momento se controle la pandemia.
Reactivar la inversión y el empleo, que incluye la disminución del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) y el Impuesto Sobre la Renta (ISR) para atraer inversiones.
Dinamizar la banca de desarrollo para financiar a micro, pequeñas y medianas empresas, mediante políticas claras de fomento a la inversión productiva.
Priorizar las energías limpias y renovables a través de un plan integral de mediano y largo plazos para Petróleos Mexicanos (Pemex), a fin de generar confianza en inversionistas.
Fortalecer la seguridad pública a través de la Guardia Nacional que implica capacitar a los policías municipales y estatales, además de fortalecer a los ministerios públicos.
Y apuntalar la política social que aumenta las capacidades de las personas.