Llama la atención a expertos en economía y mercado internacional que cada día intensifican la guerra desde el exterior usando medios; agencias de noticias y organizaciones civiles contra las empresas porcinas mexicanas; no descartan que monopolios extranjeros por tener el control del mercado mundial de la carne de cerdo; busquen frenar y acabar con las empresas que contribuyen a la economía de la península de Yucatán, de México y que compiten en el comercio cárnico contra potencias como Alemania; Francia; España; Estados Unidos y China.

Cabe destacar que hace unos días la Agencia AFP, publicó un reportaje; supuestamente de investigación periodística; pero que conocedores del periodismo opinan que es un “publirreportaje”; que revela la perversa intención de desprestigio y de intereses económicos. Ante dicha publicación; AFP no tuvo otro camino que desmentirse así mismo donde confirmó; “que las empresas mexicanas porcinas de Yucatán  no tienen relación con fotos que muestran aguas enrojecidas.

Empresas porcinas mexicanas, son desprestigiadas con foto falsa por agencias de noticias y organizaciones civiles.

La agencia AFP público el pasado 10 de mayo de 2021; fotografías de tres espacios de agua supuestamente contaminados con residuos de cerdo y que fueron compartidas en redes sociales más de 7.900 veces desde ese día; señalando como responsable a las empresas de productos porcinos presentes en la península mexicana de Yucatán. Sin embargo, una de las imágenes se tomó en Estados Unidos  y otra en Chetumal, Quintana Roo, cerca del matadero municipal, y no en una granja de esa empresa.

Ahora la agencia internacional; precisa y aclara el mal uso de las imágenes que consecuentemente legalmente desprestigian; evidencian dolo y perverso manejo informativo; de esta manera  la AFP da “marcha atrás” de su publicación contra granjas porcícolas aclarando origen de imágenes

Especialistas en economía y comercio, no dudan que estos ataques sean  por la guerra comercial que trae Alemania contra las empresas porcinas mexicanas y siga usando a las asociaciones civiles y fundaciones como Indignación entre otras que reciben los apoyos de instituciones de ese país germano y quieren desterrar del todo la producción de la carne de cerdo y se queden con todo el mercado en México. Ahora no cabe duda  que también han usado  a la agencia internacional de noticias AFP para exhibir  presuntamente la contaminación del manto acuífero por las granjas porcinas y que vierten heces y sangre de cerdo al agua; cayendo en el desprestigio y manejó tendencioso de la información con fotos de otros lugares.

Dichas imágenes se compartieron  en redes sociales, y fueron vinculadas en su momento por la Agencia Internacional AFP con las granjas porcícolas mexicanas con dolo y dañando a las compañías bajo el argumento de exponer un alto índice contaminante del que son responsables; aunque los mismos ecologistas y asociaciones civiles defensoras “supuestamente” del medio ambiente; saben que existen emporios industriales que son grandes contaminantes; sean desechos de humanos o contaminantes.

Ante tal acusación la propia agencia reconoció que las imágenes que fueron empleadas para la publicación que pesó sobre varias empresas no solamente no guardan relación alguna con ellas, sino que varias de las fotografías ni siquiera fueron tomadas en México; pero esta retractación no subsana el daño que han hecho a las empresas porcinas en Yucatán.

El “ataque” contra el proceso productivo de las empresas de este giro, exhibió a  instancias como Indignación A. C., en el orden local y nacional, así como Greenpeace en carácter internacional, que aparentando la “estrategia que traen” secundaron la “tendenciosa información” sin verificación alguna de lo que el usuario Zona Maya FCP atribuía directamente a corporativos nacionales.

La rectificación de la agencia Francesa de noticias reconoce que una de las imágenes empleadas en redes sociales, obedece a una revisión efectuada por una productora en Brasil, de una empresa de productos porcinos estadounidense. Otra más de las imágenes, donde se observa un gran estanque en colores rojos, presuntamente por la sangre y heces vertidos en él, se refiere en realidad al cambio de color del río Gvozdnya, en Rusia.

Otra más sí corresponde a la Península de Yucatán, pero al vecino estado de Quintana Roo; una fotografía tomada en el rastro municipal de Chetumal por Alasdair Baverstock, autor de un reportaje sobre la contaminación de agua supuestamente por sangre de cerdo, pero que para el caso, tampoco guarda relación alguna con granjas porcícolas.

La “campaña negativa” contra el giro corrió velozmente en las tres entidades de la península de Yucatán, generando toda clase de versiones e interpretaciones sin fundamento, al grado que varias personas empezaron a cuestionarse en las redes sociales sobre aspectos visibles de los procesos de producción de estos negocios; como la coloración oscura en el agua de tratamiento por parte de las compañías; todo por la irresponsabilidad de la agencia extranjera.

Especialistas y directivos de las empresas salieron a  responder con veracidad, de manera puntual y metodológica en temas específicos como la coloración en el agua tratada de la siguiente manera: “El tono rojizo que se percibe en el agua tratada se debe al sistema de tratamiento. Durante este proceso anaeróbico, por la temperatura de nuestra región, las bacterias involucradas otorgan esa coloración; en otros lugares más fríos, el color suele ser más oscuro”.

También, las publicaciones viralizadas indican que “muchos cenotes han perdido su coloración cristalina” y han comenzado a “destilar olor a excremento y sangre”.

Dejan en claro que las granjas cuentan con “procesos que contemplan los sistemas de tratamiento de aguas residuales”. Con ese objetivo fue compartido un video donde se explican esos procesos. Afirmaron que “las plantas donde los cerdos son procesados están muy alejadas geográficamente de las granjas; por lo que estas últimas no generan ningún tipo de residuo con sangre”. La sangre es recolectada en las plantas de procesamiento y convertida en harina de sangre, la cual se comercializa; precisó.

Con la aclaración realizada por la Agencia Internacional de Noticias Francesa, AFP, ha quedado al descubierto el dolo con el que fueron empleadas las imágenes para desprestigiar a las empresas porcinas mexicanas, dolo operado de una forma “integral” y bien organizada, partiendo desde las redes sociales y maximizándola a través de medios de comunicación masiva y activismo social de dudoso financiamiento.

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