Una tercera parte de las cuentas sin pagar de las pequeñas y medianas empresas mexicanas corresponde a fraudes perpetrados individual o colectivamente, aseguró Alan Ramírez Flores, CEO de Coperva, firma líder en recuperación de cartera vencida.

“Las cuentas sin pagar crecieron 45% a raíz de la pandemia de Covid-19 y se atribuyó la falta de pago al desempleo y recesión económica generalizada. Sin embarga, en un estudio realizado por la firma que represento se detectó que los deudores presentaban un historial de incumplimiento y emplean documentos apócrifos y suplantación de identidad”, dijo el también autor de Liderazgo para tod@s.

«Aunque son mayores los fraudes cometidos contra las Pymes, las instituciones bancarias también presentan este problema en el 11.6% de sus cuentas”, asegura Ramírez Flores quien mencionó que el 66% de las cuentas perdidas proceden de datos falaces sobre los créditos otorgados. En más del 60% de los casos se asegura que no se generó la compra o los datos de contacto están equivocados.

Sin embargo, al rastrear a los clientes morosos se localiza un peculiar comportamiento en el 27% de ellos: presentación de documentos apócrifos y suplantación de identidad. También se registra el empleo de direcciones, comprobantes de banco e incluso identidades similares en muchos de los clientes que presentan carteras vencidas, por lo que establecemos que actúan grupalmente.

El fraude a Pymes e instituciones bancarias también está asociado a otros delitos como suplantación de identidad y presentación de documentos apócrifos. “Existe una amplia red delincuencial entre clientes morosos, falsificadores e incluso inmuebles que aparecen como domicilio de los solicitantes de créditos”, dijo Ramírez Flores.

Entre los consejos del experto para evitar la cartera vencida está el fortalecer la comunicación entre los departamentos de ventas y cobranzas, verificar la autenticidad de los documentos presentados por los solicitantes de crédito, respaldar en lo posible los créditos mayores con bienes inmuebles y tener un eficiente sistema de cobranza que dé seguimiento a las promesas de pago.

“También conviene contar con un despacho especializado que realice la gestión de pagos y que al percatarse de acciones fraudulentas las notifique a las autoridades correspondientes”.