Ciudad de México, 28 Junio  (CDMX MAGACÍN).-México no puede dar la espalda a la realidad e ignorar que la población se está empobreciendo. Todos los días, millones de compatriotas se quedan sin empleo, sin ingresos básicos y sin atender necesidades fundamentales que atentan directamente al respeto de los derechos humanos fundamentales.

Ante esta emergencia, paralela a la de salud, los diputados del Partido Acción Nacional apoyan sin reservas la iniciativa propuesta de la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Rojas, al Congreso de la Unión de un Ingreso Mínimo Vital de Emergencia que beneficiaría a quienes han perdido su trabajo, sin importar si pertenecían al sector formal o informal de la economía.

De esta manera se refirió el Coordinador del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, Juan Carlos Romero Hicks, a la iniciativa pluripartidista que ha provocado la indiferencia del presidente López Obrador para solucionar sin clientelismo o ataduras oficiales la situación de precariedad que vive el país.

“Y como lo anunciamos, ante cada problema vamos a presentar una solución: 3 meses, de apoyo económico por $3,746 a las personas que lo necesiten con urgencia, para cubrir las necesidades más elementales de sus hogares y su familia, precisó.

Esta situación de zozobra económica que se resiste a aceptar este gobierno por atender sus obras prioritarias –por más inviables que sean— ha provocado la coincidencia de todos los partidos políticos de oposición (PAN, PRI, PRD, MC) e incluso de algunos miembros de MORENA. Se inscribe además en soluciones aplicadas con éxito en diferentes naciones. Los casos de Argentina con el Ingreso Familiar de Emergencia para 12 millones de personas o el de España con el Ingreso Mínimo Vital, para 2.3 millones, son sólo un ejemplo de lo que puede hacerse.

De acuerdo con las cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), para este año la pobreza se podría incrementar entre 7.2 y 7.9 puntos porcentuales; la pobreza extrema por ingresos entre 6.1 y 10.7 millones de personas; mientras que para la pobreza laboral se estima un aumento de 37.3 a 45.8 en los primeros dos trimestres de 2020.

Además, hay que considerar la pérdida de más de un millón de empleos formales durante marzo, abril y mayo, según cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social, (IMSS) a lo que debemos sumar los 12 millones de personas que dejaron de trabajar o de buscar empleo por efectos de la pandemia, según reveló el Inegi.

Está perfectamente demostrado que este universo de mexicanos necesita ayuda por parte del Estado Mexicano y el Ingreso Mínimo Vital pretende garantizarles su inserción social. Y los recursos que le hacen falta pueden conseguirse a través del endeudamiento, justificado en circunstancias de emergencia o, más fácilmente, posponiendo los proyectos faraónicos de la Refinería de Dos Bocas, el Tren Maya o el nuevo aeropuerto en Texcoco.

En Acción Nacional consideramos que mediante esta herramienta se puede respaldar a los Presidentes Municipales y los Gobernadores para que de manera conjunta con la Federación se enfoquen en un esquema de protección a los ingresos por transferencias que tienen los hogares más vulnerables.

“Está claro que las soluciones efectivas no provendrán de los programas sociales del gobierno federal, porque no tienen reglas de operación, ni la transparencia y ni la certidumbre de que llegarán los recursos a quienes hoy no tienen trabajo”, agregó.

“Hacemos un llamado al Presidente para que, con el sentido de responsabilidad correspondiente a su investidura, respalde este apoyo directo, que permitiría a las familias afectadas hacer frente a la crisis para salir adelante”, destacó.

“En Acción Nacional sostenemos que desafortunadamente, este es el país que menos apoyo ha dado al sector productivo, además de que no se otorgaron incentivos fiscales a las micro y pequeñas empresas, que son las que dan el 70 por ciento del empleo formal en el país; se abandonó a su suerte a los trabajadores y a sus familias. Esto complica las cosas frente a la catastrófica previsión de que nuestro Producto Interno Bruto tendrá en 2020 un nivel negativo de 10.5 por ciento, según el Fondo Monetario Internacional”, añadió.

“Unidos, Sociedad, Gobierno y Legisladores, debemos trabajar y esforzarnos para que las y los mexicanos podamos salir adelante. Vencer la crisis y ver por los más desprotegidos es tarea de todos”, finalizó.