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La sociedad tiene un grado de impacto en el medio ambiente conocido como huella ambiental; el planeta sólo es capaz de otorgar a cada uno de sus habitantes 1.8 hectáreas, según World Wildlife Fund

Personas y empresas cuentan con un grado de impacto sobre el medio ambiente para determinar cuánto espacio terrestre y marino se necesita para producir los recursos y bienes que se consumen, así como la superficie para absorber los desechos que se generan, usando tecnología moderna.

De acuerdo con un informe especial de WWF, la huella ambiental es la medida del impacto de las actividades humanas sobre la naturaleza, representada por la superficie necesaria para producir los recursos y absorber los impactos de dicha actividad. La superficie suma la tierra productiva (o conocida como biocapacidad) necesaria para los cultivos, el pastoreo y el suelo urbanizado, zonas pesqueras y el área de bosque para absorber las emisiones de CO2 de carbono que los océanos no pueden absorber, siendo calculadas como hectáreas globales.

La huella ambiental de cada ser humano es de 2.7 hectáreas. Sin embargo, el planeta Tierra sólo es capaz de otorgar a cada uno de sus habitantes cerca de 1.8 hectáreas, indicando que se utiliza más espacio para cubrir las necesidades de lo que el planeta puede dar.

Se sabe que la capacidad de la naturaleza para absorber el impacto del desarrollo humano ha tenido límites. La contaminación, entre otros factores, ha desembocado en el deterioro de los ambientes locales, forzando los límites de la resiliencia de la naturaleza.

La humanidad está consumiendo una cantidad de recursos naturales equivalente a 1,7 planetas (en 2050 serán necesarios 2,5 planetas para abastecer la demanda de recursos naturales de los seres humanos), sin embargo, la sociedad está realizando esfuerzos para cambiar el destino de lo mencionado, y las empresas están aportando a ello.

El aporte de las empresas en la huella ambiental
Empresas alrededor del mundo realizan impactos en pro de la huella ambiental para modificar el curso que está tomando el planeta Tierra en cuánto a su deterioro.

De acuerdo con un resumen del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), orientado específicamente a las empresas, el sector privado cuenta con los recursos y la creatividad para dirigirse hacia un futuro más verde, en formas inteligentes por medio de productos innovadores y amigables para la huella ambiental.

Las empresas sí están modificando sus comportamientos en pro del medio ambiente, desde adentro hacia afuera. Pero aún hay líderes empresariales que deben pensar a largo plazo en colaborar con otros sectores para integrar la sostenibilidad en camino a su éxito y reducir en gran cantidad su aporte en el deterioro del planeta.

Hoy, es más importante que nunca que las empresas no ignoren su impacto en el medio ambiente. Además de cuidar al planeta, también cuidan a sus clientes e inversionistas, debido a que los últimos dos están atentos de las acciones que la compañías toman por el futuro de todos los habitantes. Y esas acciones tienen mucho que ver con los productos que las compañías lanzan al mercado para la huella ambiental.

Productos en pro del medio ambiente
La población mundial se está viendo afectada cada vez más y más por lluvias, sequías, huracanes e incendios. Por ello, las grandes compañías del sector privado, que tienen un impacto aún más grande que el de una sola persona, se han propuesto cumplir metas y objetivos para reducir su huella ambiental.

En gran parte, los impactos a favor de la huella ambiental que están realizando, es por medio de servicios y productos que las empresas lanzan en pro del bienestar del planeta.

Por ejemplo:

  • En Estados Unidos, Google Maps en colaboración con el Departamento de Energía, muestra la ruta más eficiente en combustible y la más rápida.
  • En México, productos como el impermeabilizante de llanta, fabricado con caucho reciclado y sin materiales tóxicos, hacen el mismo trabajo que uno común y corriente, pero cuidando al medio ambiente y con mejores características.
  • L’Oréal agrupará los impactos ambientales de los ingredientes usados en sus productos, así como de materias primas que se usan en fórmulas y envases, para medir su huella ambiental.

Justamente, la Huella Ambiental de Producto (HAP) se está convirtiendo en un término de moda. Se define a la HAP como una medida multicriterio del comportamiento ambiental de un bien o servicio, a lo largo de su ciclo de vida, evaluando los impactos ambientales potenciales asociados con el mismo.

El objetivo de la Huella Ambiental de Producto es tratar de reducir el impacto ambiental de los bienes y servicios tomando en cuenta las actividades de la cadena de suministro, desde la extracción de materiales, la gestión de residuos pasando por la producción y uso.

La huella ambiental de las empresas pasa por determinadas categorías de impacto para ser analizada:

  • Acidificación
  • Afección toxicológica al aire
  • Smog invernal o fotoquímico
  • Generación de residuos
  • Calentamiento global
  • Ecotoxicidad acuática
  • Consumo de recursos energéticos
  • Hídricos y otros
  • Consumo de energía, entre otros

Para las empresas, disminuir su huella ambiental en pro del planeta, y la sociedad que la habita, es una tarea a cumplir en los años por venir que afectará a todos. Buscar cumplirla con éxito, es para muchos, la nueva misión del siglo.

Fuente Comunicae