Mata Hari no es nada junto a ellas: no sólo suelen pasar inadvertidas, sino que los consumidores las adoptan y hacen parte de su vida y todos los secretos que ésto conlleva. Incluso, las aman hasta que ya es demasiado tarde: es cuando se llevan identidad y cartera de las crédulas víctimas.

Son las APP que vigilan cada uno de los movimientos del consumidor. Es decir, 101.8 millones de usuarios de smartphones, además de múltiples programas informáticos empleados en diversas plataformas. “son las espías de nuestra era que tienen como misión la defraudación”, asegura Alan Ramírez Flores, Ceo de Coperva, empresa líder en recuperación de cartera vencida.

“Actualmente el 21% de las instalaciones son falsas y del 50 al 70% de las APPS son vulnerables a fraudes”, dijo el directivo.

Entre las espías más peligrosas citó a “Crédito Rápido” que se hace pasar por empresas como Tala, Kueski, Okredito, Cash Cash Préstamos y otras que tienen más de tres años de operaciones en México. La APP fraudulenta asegura que es una compañía filial de la ONU y pide dinero por adelantado como requisito para otorgar un préstamo y de inmediato bloquea al usuario.

Las espías o aplicaciones falsas se multiplican tras grandes lanzamientos como WhatsApp, la aplicación de la renta, Super Mario Run, Pokémon Go, Apex Legends y muchos más.

El autor de Liderazgo para tod@s asegura que es posible detectar a las espías falsas.

“La primera pista es que sólo se puede descargar desde APK. Es lo que ocurrió con WhatsApp Gold, porque Google Play tiene sus propios sistemas de protección contra las aplicaciones potencialmente dañinas. Entonces, para evitar los controles de Google Play, generalmente se distribuyen mediante APK”, dijo el directivo.

Así, cuando una aplicación no está disponible en la tienda oficial de Google, es buen motivo para sospechar. Sin embargo, existen seis puntos para saber si una APP de Google Play es de fiar, mencionó Ramírez Flores:

  1. El nombre o logo son una copia de otra APP. Las aplicaciones fraudulentas se clasifican principalmente en las que fingen ser otras aplicaciones y las que prometen cosas increíbles. En el mejor de los casos será una app mediocre
  2. Copiar otras apps es muy común en las aplicaciones fraudulentas, pues aprovechan que una aplicación o juego no está disponible aun en Android para llenar el hueco de usuarios desesperados que la buscan y creen haberla encontrado. Pero si una app no tiene escrúpulos para copiar a otra, tampoco los tendrá para estafar
  3. Ocupa muy poco espacio. Un buen indicio es comprobar, antes de instalar, el tamaño de su APK. La mayoría de las aplicaciones de verdad superan los 10 MB, llegando a 100 MB o más cuando son especialmente complejas. Sin embargo, puede ocurrir a la inversa: una aplicación ocupe demasiado espacio.

  4. Es demasiada buena para ser verdad. Las aplicaciones fraudulentas necesitan mostrarse sumamente atractivas para que las use el consumidor, de modo que fingen; ser otras aplicaciones o cuál es su utilidad: Prometen lo imposible.

  5. ¿Bromistas o mentirosas? La diferencia entre apps de bromas y aplicaciones falsas es cada vez más difusa. Aunque por motivos legales, la mayoría de estas aplicaciones especifican en Google Play que son una broma, no es sino un engaño que probablemente incluya los sistemas de desarrollo de software de monetización más turbios a su alcance.

  6. Permisos que no tienen sentido. Los permisos de ubicación, SMS, llamadas, cuentas de usuario deben sonar las alarmas.

  7. Publicidad excesiva. Esto se comprueba cuando ya se realizó la instalación… desafortunadamente. Muchas apps fraudulentas solo sirven para que el usuario vea cuantos más anuncios sea posible.