López Obrador acordó hacer las cosas distintas por una vez en su vida, en medio de escándalos familiares y tragedias de juventud. Se puso su traje más costoso y con actitud mesiánica propagó el discurso: la corrupción es malvada, tenemos que erradicarla para salvar nuestro país.

Desliz

Gildo Garza
Twitter: @GildoGarzaMx

López Obrador acordó hacer las cosas distintas por una vez en su vida, en medio de escándalos familiares y tragedias de juventud. Se puso su traje más costoso y con actitud mesiánica propagó el discurso: la corrupción es malvada, tenemos que erradicarla para salvar nuestro país.

Su campaña fue efectiva, simple y dogmática; otra gira más por todos esos pueblos desdeñados, los cuales innumerables veces recorrió desgastando la suela de su Crockett & Jones y tomando el tiempo con su Tiffany Men.

Transmitiendo empatía a los olvidados, evitando toda confrontación y debates argumentativos; inundando los discursos con sugerencias e ideas vagas, (la idea errada de no vivir en la residencia de Los Pinos, para vivir en un palacio y vender toda la imagen de seguridad nacional). Además de ergotizar la austeridad.

Concentrándose en el propósito, se dedicó a higienizar a todos aquellos marxistas radicales (PT) y misioneros invasores (PES) amorales y disidentes del PRI y del PAN convirtiéndolos en MORENA, para ganar en las urnas. Después se deshizo de los detritos desacreditándolos entre sus redes perversas.

López Obrador utilizó el voto radical del PRD, el voto duro del PRI y aprovechó el pánico de los neoliberales que no votarían por Anaya por miedo, ya que muchos de ellos incrementaron su riqueza en el sexenio de Enrique Peña Nieto; ahora Carlos Urzúa y Sánchez Cordero despachan donde nadie los cuestione.

Como resultado, López Obrador llegó al poder embozado como el redentor. El enemigo de la democracia política y libertades se apoderó de las masas débiles con su doctrina. (Centralista, nacionalista de tipo Echeverría, marxista aleccionado con perversidad por la izquierda socialista cubana) y con un terror a las protestas en coche.

Narcisista con heridas profundas de la adolescencia, totalmente puritano conservador.

Solo hay que cavilar en el nombre de Jesús Ernesto…

La nueva normalidad…

Con más de 12 millones de mexicanos en el limbo, a partir de este lunes comenzaron muchos a regresar a la normalidad de sus actividades.

Desde la irresponsabilidad de López, en el advertir: “Si se da rebote en nueva normalidad, se recomendará el cierre”, deja entrever mis queridos y caros lectores que ni el mismo Gobierno sabe que pasará.

Por lo pronto más de 19 mil empresas regresaron a actividades, 15 mil trabajadores del IMSS, continúan con permiso ante la pandemia, el sistema de metro en la Ciudad de México lanzó una campaña para no hablar en los trayectos de viaje, SECTUR prevé un 30% de ocupación turística tras la apertura y entraron remesas por $2, 861 millones de dólares, solamente en abril.

Panoramas que nos marcan un rumbo medio en la economía, solamente nos faltaría saber y conocer el plan integral de recuperación económica del Gobierno de México, el cual continúa montado en palitos chinos, y con la inyección irresponsable de confianza del Presidente quien continúa en gira y con semáforo en rojo, esperemos él no exista peligro ya para volver a las actividades.

Y si existe un rebote, que Dios nos perdone ya que triplicariamos las muertes y las infecciones.

Epílogo

Yeidckol Polevnsky fue enviada como un súper representante del poder a Jalisco para luchar contra el gobernador Enrique Alfaro, aunque también se dice que en este momento de su vida la mandan a disparar balas de salva, para librarse de ella.

En otras, alguien sabe cuántos millones se ha embolsado Claudia Sheinbaum en esta pandemia, muchos de los contratistas son ex compañeros de la UNAM de ella, que buena cuatacha. ¡La porra te saluda! ¡Goya, goya!

A chambear.