Por NOTICIASCD.MX
Ciudad de México, 5 de abril de 2026. — La reacción del gobierno federal ante el señalamiento internacional por desapariciones forzadas encendió una nueva polémica: evasiva, superficial y desconectada de la tragedia que viven miles de familias.
Así lo denunció la diputada panista Liz Salgado, quien criticó que la respuesta oficial al Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas se centró en cuestionar términos, pero ignoró el fondo del problema.
“El problema no es la recomendación, es la realidad que la originó”, sentenció la legisladora, al advertir que México enfrenta una crisis estructural que no admite discursos diplomáticos ni simulaciones institucionales.
El señalamiento internacional no es menor: el Comité advierte patrones sistemáticos de desapariciones, impunidad persistente y una alarmante ausencia del Estado en tareas de búsqueda. En muchos casos, son las propias familias quienes, con recursos limitados y riesgo personal, hacen el trabajo que las autoridades han abandonado.
Salgado fue más allá al señalar que el documento apunta a una posible “aquiescencia” del Estado, es decir, tolerancia u omisión frente a estos crímenes. Un señalamiento que, lejos de ser enfrentado con autocrítica, fue rechazado con una respuesta institucional que —según la diputada— evade responsabilidades.
Las cifras refuerzan la gravedad: más de 10 mil desapariciones al año, una crisis forense con más de 70 mil cuerpos sin identificar y niveles de impunidad que rondan el 96%. Un panorama devastador que, según la oposición, no puede responderse con comunicados defensivos.
“El gobierno respondió mal. No habló de resultados, no explicó la falta de avances y tampoco reconoció el abandono a las víctimas”, acusó.
El posible escalamiento del caso ante instancias de la ONU podría tensar la relación internacional de México, pero para Salgado el problema es interno: “A nadie le gusta que señalen al país, pero es peor ver a un gobierno que, por defenderse, termina confirmando lo que se le acusa”.
La legisladora llamó a la ciudadanía a informarse directamente y no quedarse con la versión oficial. En un país donde la desaparición se ha vuelto rutina, la exigencia es clara: menos retórica, más resultados.
