Por NOTICIASCD.MX
Ciudad de México.— La aparente solidez de Morena en la capital del país comienza a resquebrajarse. Las más recientes mediciones difundidas por Sondeo Electoral exhiben una caída significativa de Judith Vanegas en Milpa Alta dentro de la preferencia interna, encendiendo focos rojos en el partido guinda y evidenciando una guerra interna cada vez más visible.
Lo que antes parecía una candidatura encaminada, hoy se diluye entre disputas, filtraciones y señales claras de desgaste político. Vanegas, quien figuraba como uno de los perfiles competitivos dentro de Morena, ahora enfrenta un descenso que no solo la debilita, sino que abre la puerta a otros aspirantes que ya operan en territorio.
El problema no es menor: la caída coincide con un incremento en ataques internos, lo que apunta a una estrategia de “fuego amigo”. Operadores cercanos a distintos grupos dentro del partido han intensificado campañas de desprestigio, reflejando una lucha de poder sin control.
Mientras tanto, otros perfiles de Morena comienzan a posicionarse silenciosamente, capitalizando el desgaste de Vanegas. La disputa interna ya no es discreta: es abierta, cruda y peligrosa para la estabilidad del partido en la CDMX.
En contraste, la oposición observa y avanza. La gráfica revela que mientras Morena se divide, otras fuerzas comienzan a consolidar bloques más competitivos, lo que podría redefinir el tablero electoral rumbo a 2027.La pregunta ya no es si Morena ganará… sino si llegará unido.
