El juicio intertestamentario de la Señorita Socorro Romero Sánchez SRS, exitosa empresaria poblana y filántropa de noble espíritu religioso, quien es recordada por la sociedad de Tehuacán, Puebla con respeto y agradecimiento por su contribución al desarrollo de la región, ha sido objeto de una disputa entre los herederos legítimos y una servidora pública del estado de Puebla que se aprovechando su posición política, falsea pruebas, recurre a tráfico de influencias y otras artimañas.

 

El proceso de sucesión estaba concluído pero en los últimos meses  ha sido enturbiado por la disputa que sostienen Estela Romero Bringas y sus hijos Alfonso y Miguel Ángel Celis Romero, herederos legítimos de SRS, y la actual diputada Olga Lucía Romero Garci-Crespi, hoy conocida como Olga Lucía Romero Garcí-Crespo, quien se presume «albacea provisional» de la herencia que asciende más de 600 millones de dólares.

 

La funcionaria pública se ha valido de su poder para desaparecer el juicio a favor de los legítimos herederos, y entablar una demanda como «albacea provisional». La diputada ha falseado pruebas alegando que la finada SEÑORITA Romero Sánchez no se encontraba totalmente consciente debido a un fuerte narcótico que se le suministró en sus últimos días de vida, poniendo así en duda la veracidad del testamento.

 

Mientras los familiares allegados a SRS desmienten que el médico Guillermo Ulises González Hernández fuera su médico tratante, y quien firma en las «pruebas»presentadas por la Diputada Olga Lucía Romero Garci-Crespi.

 

Las acciones ilegales en las que se ha visto envuelta la servidora pública de la bancada de MORENA, prenden las alarmas sobre la legalidad del proceso y la preservación del Estado de Derecho, sobre cualquier abuso de poder o tráfico de influencias que beneficien a servidores públicos