Por NOTICIASCD.MX

CDMX, 09 marzo 2026.- El colapso de un edificio dañado desde el sismo de 2017 en Calzada San Antonio Abad volvió a encender las alertas sobre la seguridad urbana en la capital y abrió una pregunta incómoda: ¿las obras del nuevo “corredor turístico” entre Metro Chabacano y Pino Suárez pudieron acelerar la tragedia?

El inmueble —que llevaba años deteriorado tras el terremoto del 2017— se desplomó mientras se realizaban trabajos en la zona, generando una intensa movilización de cuerpos de emergencia y dejando trabajadores atrapados entre escombros.

Aunque oficialmente se habla de un edificio previamente dañado, vecinos y especialistas advierten que el derrumbe ocurre en medio de trabajos urbanos y excavaciones en el corredor que conecta estaciones del Metro, particularmente en el tramo entre San Antonio Abad , Chabacano y Pino Suárez .

Vibraciones, maquinaria y estructuras debilitadas

Ingenieros consultados señalan que una estructura debilitada por sismos puede resistir años… hasta que algo la empuja al límite.
Las vibraciones de maquinaria pesada, excavaciones profundas o modificaciones en el subsuelo pueden alterar el equilibrio de edificaciones frágiles.

Ese escenario —afirman— no puede descartarse mientras no exista un peritaje técnico independiente.

El fantasma de las obras mal supervisadas

El caso revive uno de los mayores temores en la capital: grandes proyectos urbanos ejecutados con prisas y sin evaluar plenamente el impacto en su entorno.

La ciudad aún carga el antecedente del colapso de un tramo elevado de la Línea 12 del Metro, tragedia que evidenció fallas de supervisión, mantenimiento y responsabilidad institucional.

Ahora, el desplome en San Antonio Abad vuelve a poner bajo la lupa las obras que buscan embellecer la ciudad rumbo a eventos internacionales, pero que podrían estar avanzando sin suficiente control estructural en zonas históricamente vulnerables.

La pregunta que crece entre vecinos

Para quienes viven en la zona, el derrumbe no fue una sorpresa sino una tragedia anunciada.

Durante años denunciaron edificios dañados, grietas que crecían y trabajos urbanos que sacudían el suelo.

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