Por NOTICIASCD.MX

CDMX, 01 marzo 2026.- La diputada Cecilia Vadillo denunció que la concesión de Parque Lira forma parte de una presunta red internacional de corrupción para privatizar espacios públicos, un esquema que —aseguró— operó previamente en España y que el alcalde Mauricio Tabe habría replicado en la Ciudad de México.

De acuerdo con la legisladora, el parque fue concesionado por un año sin que exista claridad pública sobre la figura jurídica que respalda la ocupación. “Forma parte de una red internacional de corrupción para privatizar espacios públicos. Esto ya había ocurrido en España”, señaló.

Desde enero de 2026, el espectáculo “Alicia en el País de las Maravillas”, operado por la productora Let’s Go Company, dirigida por Iñaki Fernández, inició la promoción y venta de boletos sin que hubiera constancia pública de los permisos necesarios para intervenir un parque histórico y área verde protegida.

Con boletos de hasta 400 pesos, la recaudación estimada alcanzaría 120 millones de pesos, mientras que la Alcaldía Miguel Hidalgo obtendría alrededor de 4 millones, sin que se haya transparentado el esquema contractual correspondiente. Según la denuncia, la empresa no pagó por el uso del espacio público.

Tras más de cinco denuncias ante la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial, el evento fue cancelado. Entre las irregularidades señaladas están la falta de permisos del Instituto Nacional de Antropología e Historia por tratarse de patrimonio histórico; de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México por tala y afectaciones a jardineras; así como autorizaciones en materia urbana. “El alcalde tenía los permisos que él mismo expide; incluso la empresa aceptó que no tramitó los permisos”, afirmó Vadillo.

La legisladora exigió el desmontaje del espectáculo y la restitución del parque a su uso público sin daños para los vecinos, al advertir que permitir este tipo de ocupaciones sentaría un precedente para la privatización de espacios verdes en la capital.

Vadillo sostuvo que el mismo modelo fue intentado en diversas ciudades españolas. En Barcelona, específicamente en Torre Girona, la empresa acumuló denuncias por impacto en biodiversidad, ruido y contaminación lumínica. En Madrid, en el Real Jardín Botánico, organizaciones ambientalistas señalaron afectaciones por contaminación sonora y lumínica en un recinto científico.

En conferencia, el diputado Paulo García declaró que el caso refleja vínculos más allá del intercambio político. “No es un intercambio ideológico, es uno comercial”, dijo.

El caso de Parque Lira reaviva el debate sobre concesiones, transparencia y uso de espacios públicos en la Ciudad de México, particularmente en zonas con valor histórico y ambiental.

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