Por NOTICIASCD.MX
- Miguel Hidalgo: una demolición autorizada terminó en colapso; Tabe responsabiliza al DRO y a la constructora
CDMX, 11 agosto 2026.- La pregunta incómoda quedó sobre la mesa en Miguel Hidalgo: ¿cómo pudo colapsar un inmueble durante una demolición que contaba con permisos, licencia y estudio de riesgo autorizados?
El hecho ocurrió este 11 de agosto en la colonia Escandón y, de acuerdo con la Alcaldía Miguel Hidalgo, no dejó personas lesionadas. Sin embargo, el incidente vuelve a poner bajo la lupa los mecanismos de supervisión de las obras y demoliciones en una de las alcaldías con mayor presión inmobiliaria de la Ciudad de México.
El alcalde Mauricio Tabe informó que el inmueble tenía autorizaciones del Gobierno de la CDMX, una licencia de demolición expedida por la propia alcaldía el pasado 15 de julio y un estudio de riesgo autorizado por la Dirección de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil.
Pero los papeles no evitaron el colapso.
Tabe reconoció que “algo falló” y sostuvo que el Director Responsable de Obra (DRO) y la empresa encargada de los trabajos deberán explicar qué ocurrió. También señaló que tendrá que determinarse si fueron incumplidas medidas de seguridad.
La reacción de la alcaldía fue inmediata: personal de Protección Civil acudió al sitio, mientras que la Dirección de Gobierno y Asuntos Jurídicos, en coordinación con el Gobierno capitalino, realizó una verificación y posteriormente suspendió los trabajos.
El problema, sin embargo, no termina con la suspensión.
Si una demolición tenía licencia, estudio de riesgo y responsables técnicos, resulta inevitable cuestionar qué controles existieron antes y durante los trabajos y por qué fueron insuficientes para impedir el incidente.
Tabe trasladó el eventual deslinde de responsabilidades hacia las autoridades competentes y señaló que corresponderá a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México determinar si abre una carpeta de investigación.
Por ahora, el dato favorable es que no hubo personas lesionadas. El dato preocupante es otro: una obra que, en los documentos, cumplía con los requisitos terminó colapsando en una zona urbana habitada.
La investigación deberá establecer si se trató de una falla técnica, un error durante la demolición o un posible incumplimiento de las medidas de seguridad. Y, sobre todo, deberá aclarar si los mecanismos de supervisión funcionaron o simplemente llegaron después del accidente.
Porque en una ciudad como la CDMX, tener permisos no debería ser sinónimo de tener seguridad garantizada.














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