En un intento por evitar la afiliación de un grupo de trabajadores a un sindicato minoritario, la Cámara de Senadores interpuso un recurso de revisión a un amparo que no prosperó por carecer de legitimación, lo que evidencia el interés de beneficiar a la organización sindical mayoritaria adherida a la FSTSE. El senador Monreal es aliado de Joel Ayala.

Por carecer de legitimación, el Poder Judicial de la Federación desechó un recurso de revisión de un amparo del Senado de la República con el que pretendía combatir la afiliación de 26 trabajadores a un sindicato minoritario, mientras continúa con el despido de empleados que apoyaron una movilización en demanda de igualdad en materia sindical.

La revisión del amparo RA 26/2021 fue interpuesta en contra de la resolución de un juzgado de distrito que ordenó al Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje que con libertad de jurisdicción funde y motive “debidamente” las razones por las que considera de confianza a 8 trabajadores y que sólo corrobore que otros 18 cumplen con los requisitos para formar pártele Sindicato Nacional de Trabajadores del Senado de la República, que encabeza Salvador Lozano.

El Juzgado Séptimo de Distrito en Materia de Trabajo en la Ciudad de México, al resolver el amparo 344/2020-VI estimó que el TFCyA no tuvo “elementos de convicción” para establecer que los trabajadores tenían calidad de confianza y otros estaban bajo el régimen de honorarios.

En el expediente del Sindicato Nacional de Trabajadores del Senado de la República en el tribunal de conciliación, estableció el juzgado de distrito, no se advierte que se encuentre el catálogo de puestos institucionales del personal del servicio técnico de carrera, del personal operativo de confianza y del personal de mando del órgano legislativo.

El TFCyA negó validar la afiliación a ese sindicato de los trabajadores Marco Antonio Alfaro Razo, José Bolaños Paz, Pedro Godínez Muñoz. Gustavo Hernández Barrientos, Carlos Juárez López, Viridiana Vázquez Galán  Mariana Yannete Velázquez Navarro y René Villarreal Aragón por ser de confianza.

También rechazó la afiliación de Alejandro García Jiménez, Marco París Benítez Salanueva, Natalia Dávalos Martínez, Pablo Díaz Silva, Erika García Hernández, Edgar Garrido Chavarria, Luis Alfonso Godínez Araujo, José María Iris Cruz, Gladis Yennifer López Maldonado, Luis Enrique López Rodríguez, Juan Fernando Martínez Perez, Jesus Israel Medina Verde, Joshua Mario Montero Flores, Erick Gabriel Navarro Rodríguez, Cesareo Omar Pérez Escobar, César Alejandro Rocha Hernández, Jonathan Rosales Romero y Jonathan Ricardo Salazar Ortega porque, argumentó, están contratados bajo el régimen de honorarios.

El sindicato promovió un juicio de amparo contra esa resolución, por lo que el juzgado de distrito consideró que el tribunal de conciliación debe corroborar en el caso de los supuestos trabajadores de confianza cumplen con lo previsto por la ley laboral, sin importar la modalidad del nombramiento; en tanto que a quienes aparentemente están contratados por honorarios, señale con precisión las razones por las que así los considera, “de tal forma que se pueda tener certeza sobre lo que se resuelva”.

En la concesión del amparo, el juzgado de distrito planteó que los puestos de confianza, su naturaleza sólo se verifica a través de un procedimiento que acredite la función desempeñada, con independencia de lo que establezca el catálogo de puestos del Senado de la República el cual, enfatizó, no se tuvo a la vista.

A través de su apoderado legal, Julio César Rodríguez Sierra, el Senado de la República pretendió hacer valer que el sindicato carecía de legitimación para afiliar a los 26 trabajadores, bajo el argumento que cada uno de ellos debía ejerce ese derecho de manera individualizada.

En la revisión del amparo, el Senado de la República abrió la posibilidad de que el catálogo de puestos no estuviese en el expediente del sindicato al que se afiliaron los trabajadores, pero sí se encuentra en el sindicato mayoritario.

El Tercer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito al resolver el recurso de revisión, llegó a la conclusión que debía desecharse al carecer, la Cámara de Senadores, de “legitimación para interponerlo”, debido a que en el juicio de amparo, al actuar como tercero interesado hizo valer la causal de falta de interés jurídico del sindicato y toda vez que no validar la afiliación “solamente afectaba el derecho subjetivo de los trabajadores”.

Fue más allá al establecer que el amparo concedido al sindicato no le causa agravio personal y directo, ni tampoco afectación jurídica al Senado de la República, debido a que la consecuencia fue que el tribunal de conciliación funde y motive su resolución, sin obligarlo a considerara esos trabajadores como de base, “pues en su caso. Ello tendría que ser materia de un juicio contencioso laboral”.

En ese órgano legislativo hay trabajadores hasta con 30 años de antigüedad considerados como prestadores de servicios. A 5 de ellos, por el hecho de haberse afiliado al Sindicato Nacional de Trabajadores del Senado de la República Mexicana, los despidieron, como es el caso de David Gómez Aguilar, con 20 años de servicio; en los últimos días fueron dados de baja Marilyn Amparo León Córdoba -con una antigüedad de 8 años- y Lázaro David Noriega Sánchez -quien ingresó en 2014-.

El pasado 2 de agosto, ese sindicato y otro también minoritario, participaron en una movilización, en demanda que cesen los despidos injustificados y las presiones, además que se larguen las prestaciones a los dirigente sindicales -como las horas extras que les cancelaron con argumentos que ni se justifican por la pandemia- y se cumplan acuerdos con el secretario general de servicios administrativos, Mauricio Farah.

Entre diversas irregularidades en el Senado de la República, se encuentra que la jefa de la Unidad de Relaciones Laborales, Ruth Berrones, es comadre de Bertha Orozco, secretaria general del sindicato mayoritario y el cual forma parte de la a Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE).

El coordinador de los senadores de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Ricardo Monreal, mantiene cercanía política con el presidente de la FSTSE, central de la que la señora Orozco es vicepresidenta.

El secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Senado de la República Mexicana, Salvador Lozano, lamentó que el senador Monreal a tres años de haber asumido la presidencia de la Jucopo no los haya recibido, pese a que se le han solicitado una reunión en enteradas ocasiones. Sólo buscan piso parejo.