• Todas las personas, culpables o inocentes, tienen derecho a una defensa adecuada; si no tienen abogado es obligación del Estado asignarles uno

El Abogado Constitucionalista Fredy Erazo Juárez, aseveró que ser abogado implica defender la postura de su representado a partir de diferentes pruebas o medios de prueba para demostrar su postura, por lo que su función no es la de prejuzgar si es inocente o culpable, sino la de atender de manera profesional el asunto ante los órganos jurisdiccionales competentes, quienes tienen la obligación de posicionarse al respecto y decretar si hay responsabilidad o no.

En entrevista, a pregunta expresa sobre si es ético o no defender a un delincuente, Erazo Juárez indicó que de acuerdo con lo que menciona el jurista, académico y especialista César Arjona, en el campo de la ética jurídica existe la teoría de la “amoralidad”, que establece que los abogados no son responsables de lo que hacen siempre que representen a sus clientes dentro de la ley.

En este sentido, señaló que algo claramente inmoral desde una perspectiva personal, como retener información de un criminal, está justificado desde el punto de vista de un abogado, ya que uno de los deberes del abogado es el secreto profesional aunado a que está obligado a garantizarle a su cliente los derechos procesales que tiene a su favor.

El Abogado Constitucionalista explicó que de acuerdo con lo establecido en la Constitución en su artículo 20 apartado B fracción VIII, uno de los derechos de toda persona imputada es tener una defensa adecuada a través de un abogado, al cual elegirá libremente incluso desde el momento de su eventual detención.

Si no quiere o no puede nombrar un abogado, después de haber sido requerido para hacerlo, el juez le designará un defensor público. También tendrá derecho a que su defensor comparezca en todos los actos del proceso y éste tendrá obligación de hacerlo cuantas veces se le requiera.

A pregunta expresa sobre los riesgos para los abogados cuando los narcotraficantes los contratan aun cuando de antemano se sabe que hay culpabilidad, el jurista indicó que todas las personas imputadas tienen derecho a una defensa adecuada, es decir, que el abogado que decida defender a un narcotraficante tiene que realizar de manera adecuada su técnica de defensa como con cualquier otra persona.

Ante tal situación, detalló, no debería existir problema cuando el desarrollo del ejercicio profesional se realiza de manera diligente, además de que debe dejarse claro que el ejercicio del derecho no es de resultados ya que la autoridad jurisdiccional competente es la que determina la responsabilidad o la no responsabilidad de una persona.

Erazo Juárez consideró que algo sumamente importante es determinar que el ejercicio del derecho no significa el garantizar resultados, sin embargo, sí implica la diligencia adecuada para el despacho de los asuntos y lograr el convencimiento del Juzgador.

Profesionalmente lo que implica es que como en todos los asuntos, se tiene que atender con la mejor diligencia posible para garantizar de esa manera una defensa técnica y adecuada, apuntó el especialista Fredy Erazo Juárez.