Plan México-Centroamérica

Análisis a Fondo

Francisco Gómez Maza

 

· Intentarán arraigar a la gente en su lugar de origen

· Alicia Barcenas (CEPAL-ONU) lo presenta en palacio

El fenómeno de las migraciones es forzado por la pobreza, producto de la ausencia de ingresos permanentes por empleo. Miles. Una cifra calculada hace unos días habla de por lo menos 18 mil migrantes que vienen a México en caravanas desean establecerse acá y buscar un empleo. Otros miles han intentado cruzar la frontera con Estados Unidos, pero la política del gobierno de ese país es excluyente. Trump, el hijo de migrantes que ahora es presidente, odia a los prietitos y adoptó una política racista, excluyente. Y no quiere migrantes en Estados Unidos argumentando que son criminales.

Hace unas semanas el presidente López Obrador anunció un plan para desarrollar económicamente y de manera integral, el sur de México, Guatemala, Honduras y El Salvador para intentar desanimar los deseos de migración de los ciudadanos pobres y asustados o víctimas de la violencia. Es importante señalar que el reducido grupo de enemigos del presidente mexicano están en contra de todo y, por supuesto, no están de acuerdo con el plan porque dicen que, mientras privilegia a extranjeros, excluye a los mexicanos. Mentira.

La maestra Alicia Bárcena, quien ya lleva muchos años como secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina, organismo de la ONU, presentó el plan – Plan de Desarrollo Integral: El Salvador, Guatemala, Honduras, México – con el cual México y la ONU tienen la intención de impulsar el crecimiento económico y el desarrollo social de la región. No hablan de la violencia, que también obliga a la gente a huir de sus lugares de origen. La violencia y la lucha por eliminarla es más problemática. Las bandas criminales tienen el poder económico suficiente para enfrentarse y, a veces, domeñar a los estados. Ante ello, otro plan, avalado por las Naciones Unidas, a través de la CEPAL, podría ser atacar con inteligencia la columna vertebral de la delincuencia, que es sus finanzas. Si se le pega por ese lado sería más fácil la victoria de los Estados democráticos. A los estados neoliberales no les interesa acabar con el narcotráfico. Es más, les conviene por múltiples razones.

Bárcena, explicó, en la conferencia de prensa matutina del presidente López Obrador, en el salón de la Tesorería de Palacio Nacional, que entre los motivos que las personas tienen para migrar de Centroamérica y México a Estados Unidos están: la falta de empleo y oportunidades económicas, bajos ingresos, la violencia en sus lugares y la búsqueda de la reunificación familiar. Y entre las causas estructurales de este problema están el crecimiento excluyente, que genera pobreza y desigualdad; la demografía demandante con rápida urbanización y persistente rezago rural; el cambio climático y los desastres, la violencia crónica y el diferencial salarial con Estados Unidos.

“Proponemos – dijo Bárcena – desarrollo económico, bienestar social, sostenibilidad ambiental y la gestión integral del ciclo migratorio para enfocarnos en seguridad humana de las personas: sus derechos, su medio de vida, su seguridad. Es un cambio de paradigma”. Muchos de estos factores los comparte México.

Hay 33 millones de personas en el norte de Centroamérica y México. El problema es que, para 362 mil jóvenes, que están entrando en la fuerza de trabajo, y que quieren empleo, sólo se generan 127 mil puestos de trabajo. Y en cambio, el ingreso medio de un trabajar en Estados Unidos es 10 veces más alto que en los 4 países. México es el que tiene un mejor ingreso medio, pero en el salario mínimo (éste es 5 veces mayor en EU que en los otros 4 países). Y México sigue siendo el país con el menor salario mínimo de toda la región.

Un buen propósito. El gobierno de México tendrá que poner todo su empeño para que se haga realidad. Si no lo hace, será otro buen deseo como aquel ya muerto Acuerdo de San José, analisisafondo@gmx.com