“Taylor se llevaba la gran tajada, Uriel Pérez era alguien de bajo rango”

La investigación que se dio a conocer en Argentina sobre el promotor Uriel Pérez, acusado de presunta defraudación fiscal y lavado de dinero en pases al futbol mexicano, sumó un nuevo capítulo al conocerse declaraciones de Amir Ibrahim, director de El Quintana Roo, reconocido por sus investigaciones vinculadas al denominado “Cartel del gol”, donde se hacía referencia al pago de sobreprecios en algunas operaciones.

En una entrevista que le dio a Canal 13 de San Juan, un medio argentino, el periodista se refirió al tema: “Mi investigación va desde 2012 y 2017. En ese momento, a Uriel Pérez lo ubico como lo que aquí llamamos un chavo, un trabajador de rango menor, que se encargaba de reclutar buenos futbolistas para que Fernando Pavón y Greg Taylor, líder de esta red, sacaran grandes tajadas”.

Amir Ibrahim generó el reportaje “El Cártel del Gol”, basado en la filtración de documentos y audios que involucran a promotores, entrenadores y jugadores. De ahí salió, por ejemplo, la acusación de que Gustavo Matosas llevó un “moche” sobre la llegada del uruguayo Matías Britos al León en 2012.

La filtración le costó a Matosas el puesto como director técnico del San Luis.

Así funcionaba El Cártel del Gol

Consultado sobre cómo funcionaba todo en el “Cártel del Gol”, Amir Ibrahim precisó: “Había una red de promotores, entrenadores y dirigentes en la cual se pagaban sobreprecios La irregularidad era que se fichaban futbolistas no por el talento, sino porque dejaban buenas ganancias. Y ahí es cuando comisionaban los entrenadores, directivos y promotores”.

“Cuando se rompe la relación entre Taylor y Pavón, sí te puedo decir que Pérez comenzó a crecer y a vender futbolistas de manera directa, pero no asocio su dinero con el del narcotráfico”.

‘Uriel Pérez no tenía los contactos’

Además, Ibrahim manifestó: “Yo no digo que Uriel Pérez sea una santa paloma porque no lo conozco».

«En mi investigación yo hablo de una evasión al fisco, pero en ese momento él (Pérez) no tenía contactos con los dueños de los clubes”.

El promotor uruguayo vive en Argentina y De 9 Fútbol, su empresa, es investigada por la jueza Sandra Arroyo Salgado, que busca comprobar si existió defraudación tributaria y lavado de activos en diversas operaciones que se realizaron desde el fútbol argentino al mexicano, entre 2015 y 2019.