Por NOTICIASCD.MX

  • “Cada tonelada separada es una tonelada menos de emisiones”, sentencia Roberto Castillo, director de la Agencia de Gestión Integral de Residuos, al destacar que la capital opera ya con las plantas de selección automatizada más modernas de América Latina.

CDMX, 18 febrero 2026.- La Ciudad de México acelera la transformación de su modelo de gestión de basura con un eje claro: separar para reciclar y reducir emisiones. Durante un recorrido por la Estación de Transferencia y Planta de Selección de Azcapotzalco, Roberto Castillo, titular de la Agencia de Gestión Integral de Residuos, explicó que la estrategia capitalina busca cambiar de raíz la relación de la ciudadanía con sus desechos.

“El primer paso es no generar el residuo”, afirmó el funcionario, al subrayar que la prioridad del gobierno encabezado por Clara Brugada es avanzar hacia un esquema preventivo y sostenible.

Cómo funciona la separación de residuos en CDMX

El esquema es simple y obligatorio:

  • Reciclables (papel, cartón, plásticos, latas, vidrio y envases multicapa) y no reciclables (pañales, colillas, sanitarios, chicles) se entregan lunes, miércoles, viernes y domingo, en bolsas separadas.
  • Orgánicos (restos de comida, poda y jardinería) se recolectan martes, jueves y sábado.

La lógica es contundente: si los residuos llegan mezclados, pierden valor y se convierten en basura sin posibilidad de recuperación. Separados, en cambio, pueden reincorporarse al ciclo productivo.

Azcapotzalco: mil toneladas diarias bajo procesamiento

La planta de Azcapotzalco recibe y procesa mil toneladas de residuos al día, gracias a un sistema automatizado que permite recuperar materiales reciclables con mayor eficiencia. Se trata de infraestructura de última generación que coloca a la capital a la vanguardia en América Latina.

La dimensión del reto es mayúscula: más de 2,500 camiones recorren diariamente la ciudad, cada uno con cargas de entre cinco y seis toneladas. Enviar todo directamente a rellenos sanitarios, advirtió Castillo, sería “tremendamente ineficiente y contaminante”.

Por ello, las plantas de selección son clave para reducir la presión ambiental y disminuir emisiones contaminantes.

Impacto ambiental y económico

La separación no solo es una acción ambiental, también es una decisión económica estratégica. Materiales correctamente clasificados pueden reincorporarse al mercado, mientras que la mezcla indiscriminada genera costos adicionales y desperdicio de recursos.

“Cada tonelada separada es una tonelada menos de emisiones”, reiteró Castillo. La ecuación es clara: participación ciudadana + tecnología = menor contaminación y mayor aprovechamiento.

La apuesta del gobierno capitalino es consolidar una ciudad más limpia, eficiente y sostenible desde lo cotidiano. En la capital, la transformación empieza en casa, en cada bolsa bien separada.

Por Editor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *