Ciudad de México, 22 Julio  (CDMX MAGACÍN).-Alrededor de 40 dirigentes del comercio popular, aglutinados en las 16 alcaldías de la Ciudad de México entregaron en Palacio Nacional, un documento para pedir al gobierno federal y local que los dejen salir a las calles a trabajar, pues están en una situación económica muy precaria.

Al respecto, la líder de los comerciantes del Centro Histórico, Diana Sánchez Barrios dijo que se trata de una petición que no busca el enfrentamiento y pidió hacer a un lado ese prejuicio sobre los vendedores durante la pandemia debido a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene catalogado a este sector como de mediana intensidad para contagiar.

«Nosotros podemos demostrar que somos cero transmisores del COVID-19 con medidas de salud muy rigurosas con los compañeros de la vía pública al momento de que estos oferten su mercancía de toda índole”, señaló.

“La Ciudad de México, de acuerdo al INEGI tiene ya un millón 300 mil desempleados más durante esta pandemia, cabezas de familia que por subsistencia tendrán que salir a vender a las calles o bien abrir su zaguán para ofrecer por lo menos quesadillas”.

Sánchez Barrios y demás dirigentes plasmaron en el documento lo siguiente : “A lo largo de estos cuatro meses de emergencia sanitaria por COVID-19, miles de trabajadores por cuenta propia hemos visto impedidas nuestras actividades laborales. Respetando las decisiones de las autoridades y a pesar de no contar con un sustento ni teniendo la posibilidad de acceder a los apoyos económicos de los programas de gobierno locales emergentes, quienes ejercemos estas modalidades de trabajo tenemos la convicción y la confianza de que juntas y juntos venceremos esta pandemia, cerrando filas para superar pronto la grave crisis que atraviesa México y el mundo en general.

«Nuestro deseo es sumarnos voluntariamente a los siguientes compromisos»:

· Respeto a las disposiciones normativas emitidas por el Gobierno de la Ciudad de México para el combate a la pandemia por COVID-19.

· Incorporación gradual y ordenada a los espacios de trabajo, respetando la sana distancia y promoviendo el uso de las medidas de sanidad e higiene necesarias para proteger la vida de todas y todos.

Así mismo, el día 20 de mayo del año en curso, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México presentó el Plan Gradual hacia la Nueva Normalidad, estableciendo las estrategias que se implementarán para reanudar las actividades laborales, sociales, educativas, culturales y económicas en la capital; plan al cual respetuosamente solicitamos adherirnos mediante el cumplimiento de 11 lineamientos específicos para el comercio en la vía pública de la capital.

A efecto de instrumentar apropiadamente las medidas sanitarias suficientes para prevenir el riesgo de transmisión del COVID-19 en el ejercicio del comercio en vía pública durante los semáforos naranja y amarillo, y tomando en cuenta la evaluación de riesgo de exposición, la naturaleza de las actividades y las recomendaciones tanto de las autoridades mexicanas como de la Organización Mundial de la Salud, proponemos las siguientes medidas a implementar en los lugares de trabajo:

1.Las personas comerciantes en vía pública deberán desinfectar sus manos a menudo y de forma cuidadosa, utilizando desinfectante a base de alcohol al 70%, especialmente inmediatamente después de manipular material potencialmente contaminado (cajas, bultos, huacales, dinero, entre otros). Las manos deben estar libres de anillos y de cualquier otro adorno, y las uñas cortas y limpias. Asimismo, deberán limpiar y desinfectar artículos de uso personal tales como: celulares, cargadores, etc., antes, durante y al término de la jornada de trabajo.

2.Se colocarán envases con aplicador de gel hidroalcohólico en lugares bien visibles del entorno de trabajo y accesibles para todo el personal, así́ como para las y los clientes, junto con material de comunicación que promueva la higiene de las manos.

Se promoverá la práctica de la higiene respiratoria por parte de todas las personas que se encuentren en el lugar de trabajo, asegurando el uso de cubre bocas y caretas entre las personas comerciantes en vía pública.

Se negará la atención y venta del bien o servicio a las y los clientes que no porten al menos cubrebocas.
Se mantendrá una distancia de al menos metro y medio entre los lugares de trabajo; evitando el contacto físico directo con otras personas (por ejemplo, abrazarse, estrechar la mano, etc.).

La venta de alimentos en vía pública se realizará solo para llevar.

Se alentará a las personas comerciantes en vía pública a tomarse la temperatura dos veces al día; si se encuentran mal, deben quedarse en casa, aislarse y ponerse en contacto con un profesional médico.
Se realizará limpieza con jabón o detergente, agua y acción mecánica (cepillado, fregado) de los lugares de trabajo, antes de comenzar y al finalizar las actividades.

Es preciso identificar las superficies de contacto intensivo para someterlas a una desinfección constante (zonas de uso común, zonas destinadas a la preparación de alimentos y superficies de trabajo).
Se deberá sensibilizar a los trabajadores sobre el COVID-19 y promover prácticas individuales seguras en el lugar de trabajo.

Con apoyo de la NOM-019-STPS-2011, “Constitución, integración, organización y funcionamiento de las comisiones de seguridad e higiene”, se adecuarán los criterios que permitan conformar Comisiones de Seguridad e Higiene que supervisarán e identificarán posibles contagios. Toda persona trabajadora que sea un caso sospechoso o con resultado positivo por COVID-19 se reportará a las autoridades sanitarias para seguimiento.

Ante el apremio económico y la devastación de la calidad de vida que sufren miles de familias, es urgente la defensa de los derechos humanos, pugnando por que se evite todo acto de discriminación social, económica y política hacia las personas no asalariadas, trabajadoras por cuenta propia y comerciantes en vía pública; por lo que finalmente, solicitamos su apoyo para exhortar al Gobierno de la Ciudad de México a revisar los programas emergentes locales de apoyo por COVID-19, cuyas reglas de operación impiden la inclusión de nuestros sectores, generando de esta manera un esquema de protección social inclusivo.

El diálogo, el respeto a las disposiciones y la unidad de las y los mexicanos, nos permitirán superar esta crisis, por lo que resulta urgente trabajar de la mano ciudadanía y Gobierno para la consolidación de acuerdos que fortalezcan la gobernabilidad democrática, en beneficio de todas y todos.