Inversores sobrevaloran hasta en treinta veces las Tecnologías de la Información, lo que podría crear una “burbuja” dice Alan Ramírez Flores, CEO de Coperva.

“Con las punto com los inversores llegaron a pagar 80 veces el beneficio anual que producía el sector. Y aunque el índice cotiza a una alta valoración, como de treinta veces, le queda un largo recorrido para llegar a esos niveles”, dijo Ramírez Flores.

Hasta ahora, existen elementos que caracterizan a las burbujas, como la entrada masiva de nuevos inversores “y actualmente hay un récord absoluto en el volumen de operaciones especulativas. Incluso, hay operadores que deben permanecer en lista de espera para abrir una cuenta en una plataforma de trading”, ejemplifica el también autor de Liderazgo para tod@s.

También aparece un rápido aumento de fraudes y de estafas, así como un fuerte incremento del apalancamiento para invertir. Cuando la euforia es tan alta, “los inversores suelen tomar deuda para poder maximizar sus ganancias. Otro elemento tiene que ver con el aumento de las compañías que salen al mercado sin producir beneficios y en los últimos años, el 80% de las compañías que salieron a cotizar en bolsa perdieron dinero”, mencionó el directivo.

Por otra parte, las llamadas ‘acciones de crecimiento’, entre las que destacan Tecnologías de Información, suelen estar sobrevaloradas con relación con las que presentan rendimientos muy bajos. “Sorprendentemente se trata de un modelo existente en los últimos cien años”, asegura Ramírez Flores.

Esto porque los economistas tradicionalmente atribuyen el fenómeno “rompecabezas de la prima de valor», a la ineficiencia e irracionalidad en el mercado. Pero la tendencia a «sobrevalorar» las acciones de crecimiento puede ser una respuesta racional a factores como los efectos impredecibles de la innovación tecnológica, menciona el CEO de Coperva.

Así, cuando una nueva tecnología cambia el juego, aparecen en la escena económica algunas empresas que se benefician mucho más a corto plazo que otras que pueden terminar destruidas. Por ello “la destrucción creativa”, con sus impredecibles ganadores y perdedores, no solo tiene el potencial de redefinir industrias enteras: también puede generar ganancias inesperadas extremadamente descomunales para los ganadores, mientras que los perdedores quedan fuera, explica el directivo.

Por lo tanto, los inversores saben que el innovador «ganador» hará una fortuna. A la par, aquellos que no apostaron por la compañía correcta, perderán esa ganancia inesperada. “De ahí la tendencia a participar en acciones de TI”, mencionó el experto.

Según Flores Ramírez, los efectos impredecibles de la industria y las enormes disparidades potenciales de ingresos, crean un poderoso incentivo para que los inversores traten de cubrirse contra futuras interrupciones y desigualdad.

“La innovación suele ser un positivo económico neto, pero no derrama beneficios sobre todos los participantes en la economía por igual. La mayoría de los modelos económicos no tienen en cuenta los impactos dispares de una tecnología disruptiva en las empresas y los inversores individuales”, explica el representante de Coperva.

Entre los desarrollos de Tecnología de la Información con mayor potencial, por otra parte, aparece la Inteligencia Artificial. Un estudio del IDC FutureScape estima que, en los próximos años, el 75% de las empresas europeas habrá incorporado sistemas de automatización inteligente en sus procesos. “Creemos que Latinoamérica, y México en concreto, proseguirá tales tendencias”, menciona Ramírez Flores.

Para el directivo, el problema es que la euforia es tal, que su valoración es totalmente desmedida. “Pareciera que, cuánto más crece la compañía, más dinero pierde”.

Los consejos de Ramírez Flores son evaluar si el negocio es rentable. Para ello, hay que identificar cuánto dinero gana la compañía más allá de los ingresos que genera. También se debe analizar si el negocio está creciendo. Para ello, simplemente puedes analizar cuánto crece la facturación. De esta manera, puede hacerse una comparación con el crecimiento promedio del sector.

“También es importante que la compañía tenga poca deuda y una alta capacidad de generación de efectivo. Eso le permitirá expandir su negocio sin mayores problemas”, concluyó.