Por NOTICIASCD.MX

CDMX, 10 febrero 2026.- La disputa política en Xochimilco cruzó una línea roja. Desde el Congreso de la Ciudad de México, el diputado del Partido Verde, Jesús Sesma Suárez, lanzó una denuncia que prende focos de alerta y confirma que no hay alianza con el PT en esa demarcación: una de sus afiliadas, María Guadalupe Trejo Pérez, estaría siendo víctima de violencia política de género, junto con su familia y su equipo de trabajo.

El señalamiento no quedó en discurso. El legislador presentó un punto de acuerdo para exigir a las autoridades capitalinas medidas de protección inmediatas y la intervención de instancias electorales ante lo que describió como una cadena de agresiones que buscan frenar el trabajo territorial de la simpatizante.

Amenazas, vandalismo y presión desde el poder

En tribuna, Sesma detalló un escenario preocupante: agresiones psicológicas, patrimoniales y políticas, pintas, actos de intimidación y un episodio particularmente delicado durante un evento masivo en el Deportivo Xochimilco, donde —según lo expuesto— un presunto funcionario de la alcaldía habría lanzado amenazas directas.

La acusación es directa. Si se confirma la participación de servidores públicos, el caso pasaría de la confrontación partidista a un uso del aparato institucional para amedrentar.

La violencia contra las mujeres, advirtió el diputado, no sólo persiste, sino que en ocasiones podría estar saliendo desde espacios de autoridad, con la intención de desacreditar y cerrar el paso a liderazgos incómodos.

Piden acción de SSC, Fiscalía e IECM

El exhorto es claro:
👉 protección para Trejo Pérez, su familia y colaboradores por parte de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
👉 investigación de la Fiscalía Electoral.
👉 celeridad del Instituto Electoral de la CDMX en los procedimientos iniciados.

La exigencia sube de tono en un momento donde la violencia política de género es uno de los principales pendientes de la democracia capitalina y donde cada denuncia se convierte en termómetro del verdadero compromiso institucional.

“No son hechos aislados”

Desde la curul ecologista insisten en que las intimidaciones han sido repetidas. El mensaje final fue también político: no habrá retirada ni silencio.

Mientras tanto, en Xochimilco el ambiente se enrarece. Las acusaciones apuntan a actores con poder local y colocan a las autoridades frente a una prueba incómoda: actuar o permitir que la impunidad marque el rumbo.

Por Editor

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