Más de 300 estudiantes afectados; PAN exige informe administrativo, becas reforzadas y soluciones de movilidad
Por NOTICIASCD.MX
Ciudad de México, 20 enero 2026.— La decisión de cerrar la sede de la Universidad del Bienestar “Benito Juárez” en la alcaldía Cuauhtémoc, derivada del incumplimiento en el pago de la renta del inmueble, detonó el descontento de estudiantes que rechazan ser enviados a Texcoco para continuar sus estudios. Más de 300 alumnos quedarían obligados a desplazarse fuera de la capital, una medida que, acusan, agrava costos, tiempos de traslado y la incertidumbre académica.
La legisladora del PAN por Cuauhtémoc, Frida Guillén Ortíz, calificó la determinación como un acto de insensibilidad institucional y exhortó a Raquel Sosa, rectora del sistema de Universidades del Bienestar, a presentar un informe detallado sobre la situación administrativa de las sedes en la capital y el estatus de las matrículas.
“Hay mucha molestia por esta decisión de enviar a los jóvenes a Texcoco. Desde el PAN exigimos ampliación de becas, facilidades de traslado y estímulos educativos para los estudiantes afectados”, subrayó la legisladora.
Guillén sostuvo que, lejos de fortalecer la educación superior pública con recursos y planeación, el proyecto educativo de la llamada Cuarta Transformación ha incurrido en improvisación, falta de presupuesto y ausencia de inversión real, lo que hoy coloca a los alumnos en una situación de vulnerabilidad. “Desde un principio lo advertimos: estas escuelas nacieron con deficiencias y ahora quienes confiaron en el modelo están pagando las consecuencias”, afirmó.
La diputada pidió reubicar a los alumnos en sedes cercanas dentro del perímetro de Cuauhtémoc, ya sea mediante convenios con otras instituciones para el uso de aulas, o bien con un proyecto de construcción que garantice continuidad académica. También planteó becas para revalidar matrícula en universidades formalmente establecidas.
Mientras tanto, la SEP no ha emitido una postura pública, pese a que el inmueble deberá entregarse en las próximas semanas. Para los estudiantes, el traslado a Texcoco “de un día para otro” implica mayor tiempo de traslado, desorientación académica y gastos adicionales, sin alternativas claras. Algunos advierten que podrían pasar hasta seis meses antes de que se habiliten espacios en sedes alternas.
“Es urgente corregir la política educativa en nivel medio y superior. La falta de inversión y las malas decisiones están empujando a la deserción escolar y, en casos extremos, a la informalidad o actividades delictivas”, concluyó Guillén.
La comunidad estudiantil exige soluciones inmediatas que prioricen la continuidad de sus estudios sin sacrificar su derecho a una educación accesible y digna en la capital.
