Por NOTICIASCD.MX
- Insultos, amenazas y presión de padres: el lado oscuro de las escuelas en alcaldías como Iztapalapa, GAM y Xochimilco
Ciudad de México.— La violencia en las escuelas de la capital ha dejado de ser un problema aislado para convertirse en una crisis silenciosa que está alterando incluso la forma en que se evalúa a los estudiantes. En diversas alcaldías como Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Xochimilco, docentes enfrentan amenazas directas que los obligan, en muchos casos, a evitar reprobar alumnos por temor a represalias.
De acuerdo con reportes de organizaciones educativas y datos de percepción docente en México, más del 30% de maestros ha enfrentado algún tipo de agresión o intimidación, que va desde insultos hasta amenazas físicas, muchas veces provenientes no solo de estudiantes, sino también de padres de familia.
El problema es más profundo de lo que aparenta: profesores consultados señalan que, ante la falta de protocolos efectivos y respaldo institucional, han optado por flexibilizar criterios de evaluación. “Reprobar puede significar exponerte”, reconocen bajo anonimato.
En este contexto, la diputada Juana María Juárez López impulsa una encuesta para medir el nivel de riesgo en el ejercicio docente. El instrumento busca recopilar información sobre agresiones, acoso laboral y condiciones de seguridad dentro de los planteles.
Sin embargo, especialistas advierten que el diagnóstico llega tarde frente a una realidad que ya está instalada en las aulas. Datos del sector educativo revelan que la violencia escolar en México ha ido en aumento tras la pandemia, agravada por factores como rezago educativo, social y falta de atención psicoemocional.
El fenómeno no es menor: cuando los maestros pierden autoridad por miedo, el sistema educativo entero se debilita.
Mientras tanto, en colonias de alta densidad poblacional, los docentes siguen enfrentando el dilema diario: enseñar o sobrevivir.
