Por NOTICIASCD.MX
CDMX, 13 abril 2026.- La agresión verbal que enfrentó la diputada Ana Buendía durante su recorrido en el Tianguis Puente Negro dejó al descubierto el creciente desgaste político de Morena en Gustavo A. Madero, una alcaldía donde el hartazgo ciudadano hacia cuadros oficialistas comienza a hacerse cada vez más visible.
Aunque la bancada morenista en el Congreso capitalino intentó presentar el incidente como un ataque promovido por “intereses contrarios”, en los hechos el episodio reflejó el rechazo abierto que sectores de comerciantes y vecinos expresan hacia la legisladora, cuya aspiración de convertirse en candidata de Morena para la alcaldía en 2027 enfrenta una resistencia cada vez más marcada.
En Puente Negro, los reclamos contra Buendía no fueron aislados. Testigos refieren que el malestar social responde a una percepción creciente de abandono, promesas incumplidas y visitas políticas que muchos consideran oportunistas. La inconformidad también golpea directamente a Morena, partido que en la demarcación comienza a resentir el desgaste de gobierno y la fatiga de una ciudadanía que exige resultados, no recorridos simbólicos.
Pese al evidente rechazo, Ana Buendía mantiene un activismo territorial discreto y se aferra a posicionarse como la carta de Morena rumbo a 2027, aun cuando su presencia en territorio genera cada vez más resistencia en una Gustavo A. Madero donde el voto de castigo comienza a perfilarse como amenaza real para el oficialismo.
